Señor director:
República Dominicana ha dejado de ser un productor neto de café. No sabemos qué ha sucedido, pero los últimos reportes de la prensa, incluyendo un reportaje que firma usted mismo, indican que la producción nacional está en el suelo.
Sólo los proyectos que desarrollan algunas grandes empresas locales siembran esperanzas. Sin embargo, las autoridades al parecer no están interesadas en que nuestro café vuelva a ser dominicano.
Cada mañana, cuando me tomo mi taza de café, pienso en que por lo menos nueve de cada diez granos de café que consumo son extranjeros, ya sean de Guatemala, Ecuador, Colombia o Vietnam. No nos podemos dar este lujo de importar un producto que bien podemos producir aquí.
Creo que sólo hace falta voluntad, tal y como la han tenido algunos empresarios. El Ministerio de Agricultura o el Consejo Dominicano del Café deben hacer su trabajo. No pierdo las esperanzas de saborear un café que sea más dominicano que el que me tomo ahora.
J.E. Ramírez
Técnico.











