Señor director:
En estos días en que nuestra República Dominicana se estrena con las relaciones diplomáticas con China, y que diversos sectores han aplaudido la decisión del Gobierno, quiero expresar que hay algo en todo este tema que me parece muy difícil, por no decir imposible.
Si bien habrá un incremento de las inversiones chinas en nuestro país, especialmente de industrias con vocación exportadora, no menos cierto es que resulta muy cuesta arriba pensar que habrá un incremento de turistas procedentes de esa nación asiática. No soy pesimista, más bien soy realista.
Muy pocos saldrán de su gran país tan lejos a bañarse en playas, ver cocoteros y comer comida en el Caribe. República Dominicana tiene que buscar otras fórmulas para lograr que personas se decidan por viajar dos días en avión para llegar hasta nuestro país. Es no es fácil.
Y hasta con las inversiones tengo mi aprehensión. Un país de 1,400 millones de habitantes necesita que sus empresas generen empleos en su tierra. Habría que preguntarse a quién conviene más estas relaciones diplomáticas.
Viviano O. Serra.
Abogado y empresario.












