Las propuestas presentadas por seis consorcios internacionales en el proceso de calificación para la construcción en Panamá de una línea de transmisión eléctrica de 500 kV (kilovatios) serán sometidas a un nueva evaluación, dijo el Gobierno del país centroamericano.
La estatal Empresa de Transmisión Eléctrica (ETESA) explicó que la comisión evaluadora realizará un nuevo “análisis parcial” a petición de China Electric Power Equipment and Technology, que es una de las empresas participantes en el proceso y que presentó ciertas observaciones a un primer informe de dicha comisión.
“ETESA, como entidad responsable del debido cumplimiento de la ley que regula las contrataciones públicas y el pliego de cargos de este acto, recibió los comentarios del proponente y los remitió a la comisión evaluadora para una nueva revisión parcial de la documentación”, explicó la entidad en un comunicado.
La denominada Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica, que medirá más de 310 kilómetros y recorrerá la costa caribeña del país, se licitará previsiblemente a principios del año que viene y entrará en funcionamiento en 2023.
La línea será la más grande que operará en Centroamérica y en el país, ya que las tres que funcionan actualmente en Panamá lo hacen a 115 kV y 230 kV.
El gerente general de ETESA, Gilberto Ferrari, explicó el pasado mayo que el proyecto se realizará en dos fases: primero se construirá la línea de transmisión, la subestación de Chiriquí Grande y la ampliación de la denominada subestación Panamá III, y después se ejecutará “la energización a 500 kV de la línea”.
La cuarta línea de transmisión cruzará el Canal de Panamá, luego de atravesar la comarca indígena Ngäbe Buglé (noroeste), una de las más grandes del país y donde viven más de 150,000 personas. Las otras líneas de transmisión transcurren por la vertiente del Pacífico.













