La Unión Europea (UE) y México buscan su sitio ante la incertidumbre global y el auge proteccionista con su renovado acuerdo comercial, cuya modernidad y ambición destacaron este viernes representantes de ambas partes durante un foro organizado por la Fundación Euroamérica.
La negociación de la actualización del acuerdo, en vigor desde el año 2000, “era impostergable”, resumió el responsable de Comercio de la embajada de México ante la UE, César Guerra, en el acto celebrado en la Casa de América.
En el contexto actual de auge de planteamientos nacionalistas y proteccionistas en Estados Unidos y Europa, cada país “está buscando su sitio” y con este tipo de acuerdos “todos podemos ser ganadores”, comentó, por su parte, el eurodiputado español José Ignacio Salafranca, del Partido Popular Europeo (PPE).
“Hoy el mundo necesita actores predecibles y estables”, y eso es lo que aporta precisamente el renovado pacto entre la UE y México, según Salafranca.
En la misma línea, la eurodiputada socialista Inmaculada Rodríguez-Piñero sostuvo que “es crucial la señal clara e inequívoca que la UE y México lanzan al mundo” con la modernización de su acuerdo bilateral, sellada en abril pasado en Bruselas tras año y medio de negociaciones y pendiente de ratificación.
Rodríguez-Piñero coincidió con Guerra en señalar que el acuerdo actualizado es “el más ambicioso” entre los negociados por la UE con terceros países, ya que permitirá la liberalización total del 90% de las líneas arancelarias bilaterales y un ahorro en gravámenes de unos 100 millones de euros al año para las empresas europeas.
En cuanto a las barreras no arancelarias, incluye avances en cooperación regulatoria y reglas de origen de los sectores del automóvil, maquinaria y productos sanitarios y farmacéuticos, así como un mayor acceso al mercado mexicano de contratación pública, incentivos para las pymes, un capítulo sobre desarrollo sostenible y una cláusula anticorrupción.
Guerra detalló que México ha hecho “un gran esfuerzo” en la apertura de su sistema de licitaciones públicas al capital extranjero, “y es la primera vez que ofrece este tipo de concesiones”, así como en el ámbito de las indicaciones geográficas, en el que garantizará protección a 340 productos europeos.
Productos de España, Francia e Italia, en particular los vinos, serán los más beneficiados, mientras que México obtendrá protección para su café, vainilla, mango y pimientos, entre otros.
Aunque el proceso de negociación del nuevo acuerdo fue relativamente rápido, su ratificación en el Parlamento Europeo (PE) se prevé mucho más lenta, ya que el proceso se verá afectado por las elecciones a la Eurocámara de mayo del año próximo.







