Costa Rica enfrenta un escenario conflictivo y complejo con alta división de poderes en el marco del tema de la reforma fiscal, reveló este jueves una investigación de la Universidad Nacional.
El análisis de la coyuntura de la sociedad sobre la crisis fiscal que vive el país indica que se deben buscar acuerdos y posiciones comunes, entre los actores del Gobierno, los sindicatos y sociedad civil.
“Estamos ante un escenario complejo y de contradicción. Decimos complejo porque cualquier decisión toca intereses y marco jurídico político, es conflictivo porque evidentemente el tema fiscal no es un tema de consenso, sino de diferentes posiciones, y porque hay elementos en contradicción”, expresó el investigador de la Escuela de Sociología, Carlos Carranza.
El experto indicó, en conferencia de prensa, que si en el tema del paquete fiscal no se buscan alternativas “Costa Rica va a tener una democracia muy limitada de posibilidades”, por lo tanto se requiere un esfuerzo especial y medir las condiciones en las que se está desenvolviendo el país.
“Costa Rica está cercana a una crisis, vive en arenas muy movedizas, no hay acuerdos, ni hay posiciones comunes que se requieren buscar en este momento. Se requiere de un esfuerzo y ejes de cambio y creo que el desencanto ciudadano se refiere porque aveces no está enterado de todos los elementos correspondientes”, afirmó Carranza.
Los últimos meses han estado marcados por situaciones críticas, pese a que se trata de una crisis fiscal heredada y que muchos Gobiernos no lo quisieron establecer como su tema principal por el desgaste en su imagen.
El pasado 10 de septiembre los sindicatos comenzaron una huelga en rechazo a la reforma tributaria, movimiento que aún se mantiene pero únicamente con la participación de los sindicatos del sector educativo.
La mayor afectación, según la investigación, se da en el sector educación y en el desarrollo del ciclo escolar, cuyos efectos serán vistos en un mediano plazo en el rendimiento de los estudiantes cuando ingresen a la universidad y en sus exámenes de bachillerato.
La huelga ha disminuido gradualmente de la agenda pública, lo que no significa que sea un tema cerrado, sino más bien que la conflictividad se expresa por otros medios.
“No ha perdido fuerza pero sí capacidad de movilidad. A pesar de que los dirigentes sindicales decidieron mantener el movimiento en todos los niveles, algunos de los servicios esenciales pasaron a una posición de retiro paulatino, lo que produjo que quedaran solamente los educadores”, destacó Carranza.
En 2017 Costa Rica registró un déficit fiscal del 6.2% del producto interno bruto (PIB) y para 2018 se proyecta que la cifra será del 7.1%; mientras la deuda superará el 50% del PIB este año.
El Gobierno impulsa una reforma tributaria que pretende estabilizar las finanzas del Estado, paliar el déficit fiscal y el crecimiento de la deuda, así como generar confianza en los mercados internacionales.
La iniciativa convierte el impuesto de ventas del 13% en uno de valor agregado (IVA) de la misma tasa pero que gravará los servicios y, de manera diferenciada, algunos productos que antes estaban exentos.
La reforma fue aprobada el pasado 5 de octubre por el Congreso en el primer debate, pero en la actualidad se encuentra en estudio de la Sala Constitucional, de cuyo pronunciamiento dependerá que los diputados puedan efectuar la segunda y definitiva votación.
El pasado 10 de septiembre los sindicatos del país comenzaron una huelga en rechazo a la reforma fiscal al considerar que será un golpe para los trabajadores del sector público, las clases medias y bajas.










