El costo de oportunidad es un factor muy importante a tener en cuenta a la hora de tomar cualquier tipo de decisión en tu vida.
Hablando en términos financieros, se puede definir el costo de oportunidad como aquello a lo que se renuncia cuando se toma una decisión de inversión. Dicho en otras palabras, el costo de oportunidad es la tasa de retorno que pudieras haber generado si hubieras invertido en otro producto financiero con el mismo nivel de riesgo.
Si un inversionista dispone de, por ejemplo, RD$50,000 para invertir y no tiene claro si sería mejor opción invertirlos en el bono A o en el fondo de inversión B, cuando después de mucho pensarlo toma la decisión de invertir en el fondo de inversión, el costo de oportunidad es el beneficio que habría obtenido si hubiera realizado la inversión en el bono A.
Entendiblemente, para que esta inversión tenga lógica financiera, el rendimiento de invertir en la institución de inversión colectiva debe ser igual o mayor al costo de oportunidad, ya que de lo contrario, sería más lo que se pierde por no invertir en el título de renta fija que lo que se gana con la inversión realizada.
Típicamente, las personas cuentan con recursos limitados para invertir y debemos ser conscientes de que cada vez que tomemos la decisión de realizar una inversión, estamos descartando la posibilidad de invertir en otros productos financieros que podrían generar mayores rentabilidades.
Resulta clave barajar las diferentes opciones que tenemos antes de invertir y elegir el instrumento que ofrezca la mayor seguridad de recuperar el capital invertido y generar el rendimiento más alto posible, en el plazo que hayamos fijado.











