El índice de precios al consumo (IPC) en Estados Unidos permaneció estable en enero respecto al mes anterior, mientras que la tasa interanual se redujo del 1.9% al 1,6%, anunció este miércoles el Gobierno.
El nivel interanual es el menor en año y medio, y muestra cómo las presiones inflacionarias se han debilitado en EE.UU.
La inflación subyacente, que excluye los precios de la energía y alimentos por su volatilidad, ascendió un 0.2% en enero, y en el acumulado de los últimos 12 meses se ubicó en el 2.2%.
El dato publicado por el Departamento de Trabajo estadounidense es levemente menor con las expectativas de los analistas, que pronosticaban un alza del 0.1%.
La estabilidad de precios vino dada en gran medida por el notable descenso en los precios de la gasolina, que bajaron un 5.5% en enero.
Por contra, los de los alimentos aumentaron un 0.2% y los de sanidad crecieron también un 0.2%.
La ralentización en los precios en EE.UU. da margen de maniobra para la Reserva Federal (Fed) en su plan de moderación en la subida de tipos de interés, después de que su presidente, Jerome Powell, afirmara que el banco central puede ser “paciente” antes de su siguiente alza en el precio del dinero.
La Fed mantuvo en el rango de entre 2.25% y 2.5% los tipos de interés en su primera reunión de 2019, y los analistas anticipan que no habrá movimientos al menos hasta la segunda mitad del año.












