República Dominicana, al igual que los demás países de América Latina, debe preocuparse más por ofrecer servicios de calidad y segmentar para los diferentes tipos de turistas que visitan el país.
La afirmación es del economista internacional Martín Redrado, quien explicó que es difícil competir con la producción masiva que tienen los países asiáticos, pero sí se puede lograr con la calidad de servicios que América Latina puede producir.
“América latina tiene que incorporar en términos de políticas públicas cómo capacitamos a nuestros empleados a este nuevo mundo y también cómo competimos en el mundo. Mi visión es que tenemos que competir en bienes especializados y en servicios, porque la industria manufacturera del sudeste asiático tiene una escala que no tenemos los países de América Latina”, expresó.
Redrado definió a República Dominicana como la “estrella del Caribe” en términos de crecimiento económico y aseguró que observa un Banco Central sólido.
Recordó que el país tiene buenas perspectivas de crecimiento, baja tasa de inflación y que la economía depende de dos variables: las remesas, que están muy sólidas, y el crecimiento de Estados Unidos. “Cuando a Estados Unidos le va bien hay más turistas y más flujo de inversión”.
El único riesgo que observa el experto para República Dominicana es un aumento en el precio de materias primas que se importan, por ejemplo, el precio de petróleo, pero aclaró que eso no se visualiza en el corto plazo.
Agregó que la situación se puede complicar para República Dominicana si hay una guerra comercial entre Estados Unidos y China, lo que puede provocar una recesión.
Martín Redrado participó en la Conferencia Regional 2019 “Welcome”, celebrada en el hotel Whyndam Panamá, de esta ciudad.
Visita al país del FMI
Durante su visita a propósito del Artículo IV, la misión del FMI al país destacó que las autoridades han logrado avances significativos en la lucha contra la evasión fiscal y en mejorar el clima de negocios.
Señaló los esfuerzos que se han venido realizando en los últimos dos años para combatir el fraude y la evasión fiscal, los cuales, entiende, están dando sus frutos, ampliando gradualmente la base impositiva y creando mayor equidad e igualdad de condiciones y oportunidades. Señaló que los obstáculos de política en el ámbito comercial
y de negocios también se están eliminando.







