La embajadora de Estados Unidos, Robin S. Bernstein, consideró como “muy alto” el pago de US$40 millones por año el impacto económico de los desastres naturales en República Dominicana.
Explicó que, aunque los desastres naturales son una parte inevitable de los negocios y tienen su costo, el no estar preparados de forma adecuada para reducir el impacto de esos fenómenos atmosféricos aumenta su costo.
“Es momento de invertir y prepararse, mejorando la resiliencia de las zonas urbanas vulnerables ante deslizamientos de tierra e inundaciones, además de apoyar actividades comunitarias que buscan aumentar la preparación antes los desastres y mitigar riesgos”, aseguró en la embajadora durante un desayuno de la AmchamDR titulado “Resiliencia ante desastres naturales: fortalecimiento del compromiso del Sector Privado”.
Bernstein reveló que el Gobierno de EE.UU. aportó cerca de US$1.3 millones para el Programa Mundial de Alimentos en busca de fortalecer la capacidad del Gobierno dominicano para prepararse y responder a las emergencias nacionales.
“A través de la coordinación interinstitucional, el fortalecimiento de planes y estrategias de emergencia y el apoyo a centros de almacenamiento para enfrentar los posibles daños”, explicó.
Resaltó la importancia de la entrega rápida y efectiva de provisiones a las familias afectadas por los desastres naturales.
“Estamos pensando en cómo ayudar a los afectados por la escasez de agua que vive el país y en cómo podemos prepararnos mejor ante estos fenómenos”, dijo.
Felicitó a las autoridades dominicanas por los avances que han logrado en cuanto a dar respuestas rápidas ante los huracanes e inundaciones que afectan al país.
“Estoy comprometida a trabajar con las organizaciones de preparación para aumentar la capacidad de respuestas ante los desastres naturales que afectan el país”, finalizó.










