El verdor de La Sierra de Santiago se mancha de rojo y marrón. Dan ganas de llorar los espacios vacíos que se abren entre los pinares de San José de Las Matas y los troncos cortados y apilados por doquier.
Los bosques son atacados con intensidad por el escarabajo del pino (Ips calligraphus). El insecto aprovecha la debilidad del pino que, estresado por la sequía, pierde capacidad para producir la resina que le sirve de defensa natural.
Gran parte de los pinares de La Sierra forman parte de proyectos madereros manejados que, además de aportar al equilibrio hídrico, son un soporte económico en toda la región.
La Comisión Presidencial para el Ordenamiento y Manejo de la Cuenca del Río Yaque del Norte trabaja en el combate del escarabajo con la aplicación del siguiente protocolo: “a) cortar primero los árboles verdes que rodean a los secos, ya que está comprobado que tienen el insecto debajo de sus cortezas; b) descortezar el árbol inmediatamente se corte; c) quemar la corteza inmediatamente o aislarla con coberturas de plásticos transparentes; d) sacar los árboles del bosque ya descortezados; y e) garantizar que sólo se cortarán los árboles atacados”.
“Todos tenemos que convertirnos en vigilantes para que el combate de esta plaga se realice en estricto apego a los protocolos técnicos”, plantea. Advierte que “es muy importante evitar que esta plaga llegue al Parque Armando Bermúdez, donde nacen todos nuestros ríos”.
Pide que si usted nota la presencia de pinos amarillentos cerca del parque llame de inmediato al (809)578-8249 o escriba a p.sierra@codetel.net.do. Paremos la muerte de nuestros pinos.











