El mensaje positivo debe estar permanentemente en la agenda y el discurso de quienes gobiernan un país. El pesimismo, aunque sea para retratar una realidad innegable, hay que saberlo plantear. El ministro Administrativo de la Presidencia del gobierno que desde este 16 de agosto preside Luis Abinader, el también presidente del Partido Revolucionario Moderno (PRM), José Ignacio Paliza, ha advertido que reciben un país “roto y golpeado por la pandemia”.
Paliza es, sin quizá, uno de los jóvenes políticos más sagaces que tiene el país. A toda luz es inteligente, mesurado, leal, coherente, enfocado y bien enterado del contexto en que se inicia un nuevo período constitucional en República Dominicana. Lo que está a la vista…
En materia de comunicación hay una verdad irrefutable que se le reconoce a la gestión que presidió Danilo Medina durante los últimos ocho años: fue exitosa y muy eficaz, a pesar de los tropezones que siempre hubo a lo largo de su gestión. La forma de transmitir el mensaje fue siempre en una línea positiva, optimista, proactiva y cargada de energía. Eran mensajes meticulosamente elaborados.
Las autoridades entrantes, quizá porque aún no han conocido las interioridades de la administración pública desde un gobierno central, necesitan apoyo en cuanto a la definición de un mensaje coherente y acorde con los deseos de prosperidad prometidos y que esperan los dominicanos.
Comunicar lo negativo requiere de un sentido extra de percepción de la realidad y de la audiencia. Una cosa es hablar desde las gradas y otra es hacerlo desde el terreno de juego.
Textualmente, el Paliza dijo: “El pueblo dominicano puede tener la certeza y la tranquilidad de que este Gobierno que asumirá, claro con momentos muy difíciles, en un país roto que además ha sido visitado por una pandemia, …haremos y él (El Presidente) hará todo y cuanto esté a su alcance para que el pueblo dominicano pueda mantener el nivel de vida, de paz social, de estabilidad y de progreso de cada uno de nosotros para que una vez salga la pandemia podamos estar en las mejores condiciones”.
Su mensaje, aunque puede mejorar, está dentro del parámetro aceptable. Es positivo y optimista sin dejar de señalar el gran reto que asume el gobierno de Luis Abinader. Al mismo tiempo, de manera implícita, reconoce los éxitos económicos de la gestión de Danilo Medina, ya que habla de “mantener el nivel de vida, de paz social, de estabilidad y de progreso”.
De todos modos, siempre será inteligente que el Gobierno elija una línea de comunicación coherente, a fin de que los dominicanos reciban un mensaje optimista y positivo. Este 2020 ha estado preñado de acontecimientos que agregan estrés y negatividad, por lo que un mensaje elaborado para levantar el ánimo será siempre bienvenido.
El traspaso de mando de este 16 de agosto es una demostración, además de ser un mensaje positivo al mundo, de madurez institucional del país y una prueba del fortalecimiento del sistema democrático dominicano. Enhorabuena para todos y éxitos a la gestión de Luis Abinader.






