La nueva realidad nos ha forzado a cambiar nuestra forma de pensar y actuar, tanto a nivel personal como profesional. Lo que funcionaba antes ya ha quedado obsoleto. Para poder navegar en las aguas turbulentas de la era de Covid-19 resulta fundamental retomar el arte de negociar y reinventarse. La buena noticia es que a raíz de las crisis surgen oportunidades, por lo que es importante identificarlas y ponerlas en marcha.
En tiempos de crisis, cuando las empresas atraviesan baches económicos, la figura de un líder con buenas habilidades de negociación toma un papel muy relevante. Renegociar el precio de los alquileres, de los suministros con los proveedores y/o refinanciar préstamos, no es una tarea sencilla, aunque sí lograble.
Los modelos de negocios adaptables, con plataformas robustas de “e-commerce” y capaces de establecer alianzas estratégicas con otras empresas se perfilan como los mejores capacitados para mitigar el impacto negativo de la crisis sanitaria. No es ningún secreto que en la actualidad muchas personas están atravesando por dificultades financieras. Por consiguiente, es sumamente importante pactar acuerdos razonables para no perder oportunidades de negocio.
Las personas también deben negociar y reinventarse para poder mantenerse a flote. Hoy más que nunca toca ser proactivo y no reactivo, ya que de lo contrario, la complicada situación a nivel individual podría empeorar aún más. Me refiero a sacarle el máximo provecho a lo que ya tienes, tanto en términos económicos como aptitudes intrínsecas. Conseguir un trabajo en medio de una pandemia es complicado pero nunca descartes la posibilidad de emprender un negocio.
Según las palabras de Darwin, no es el más fuerte o inteligente que sobrevive, sino el que sea más adaptable al cambio.











