Microsoft obtuvo un beneficio neto de US$61,271 millones (€51,885 millones) al cierre de su año fiscal, que concluyó el pasado mes de junio, lo que supone un incremento del 38.4% en comparación con el resultado contabilizado por el gigante de Redmond en el ejercicio precedente.
Los ingresos de Microsoft en el conjunto del ejercicio fiscal sumaron un récord de US$168,088 millones (€142,338 millones), un 17.5% más que un año antes, incluyendo un crecimiento del 16.2% en el área de productividad, que incluye las ventas de Office y LinkedIn, hasta US$53,915 millones (€45,655 millones).
En el caso del negocio en la nube de Microsoft, la facturación anual aumentó un 24.2%, hasta US$60,080 millones (€50,876 millones), mientras que la división de computación personal, que incluye Windows, Bing o la consola Xbox, aumentó un 12% sus ventas, hasta US$54,093 millones (€45,806 millones).
Entre abril y junio, cuarto trimestre de su ejercicio fiscal, Microsoft obtuvo un beneficio neto de US$16,458 millones (€13,937 millones), lo que implica una mejora del 46.9% respecto de su resultado en el mismo periodo de 2020, mientras que su facturación aumentó un 21.3%, hasta US$46,152 millones (€39,082 millones).
En el cuarto trimestre de su ejercicio, los ingresos del negocio de productividad aumentaron un 25%, hasta US$14,691 millones (€12,440 millones), mientras que el negocio en la nube incrementó un 30% su facturación, hasta los US$17,375 millones (€14,713 millones), incluyendo un crecimiento del 51% de los ingresos de Azure.
Asimismo, la división de computación personal aumentó sus ventas un 9%, hasta US$14,086 millones (€11,928 millones).
“Nuestros resultados muestran que cuando ejecutamos bien y satisfacemos las necesidades de los clientes de formas diferenciadas en mercados grandes y en expansión, generamos crecimiento, como hemos visto en nuestra nube comercial, y en las nuevas franquicias que hemos construido, incluidos los juegos y la seguridad”, declaró Satya Nadella, presidente y consejero delegado de Microsoft.











