Aquí el dato: el 85% de las empresas que basan sus operaciones en la edición, grabación e impresión son microempresas. Es decir, 1,186 de 1,396 empresas. Pero el informe “Perfil de edición, grabación, impresión y boceto”, destaca que el 12.5% son pequeñas y 1.4% grandes empresas. Apenas el 1% son medianas empresas.
El estudio publicado por el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) señala que el 99.9% de los negocios son locales y apenas dos son conformados por zonas francas, lo que evidencia el aporte del capital dominicano en diversificar el mercado laboral tradicional.
Además, el 74.9% de las empresas registran su domicilio fiscal en la capital dominicana, es decir, 56.5% en el Distrito Nacional (789) y 18.4% en Santo Domingo (256). En tanto, Santiago reporta el 9.2% de las empresas (129) y el 15.8% restante en otras provincias dominicanas.
Hay una realidad innegable: las industrias culturales diversifican el mercado tradicional al crear puestos laborales basados en la creatividad. Sin embargo, el empleo formal derivado de este renglón manufacturero presenta un leve decrecimiento de 1% entre 2010 y 2022, al pasar de 9,579 a 8,155 cotizantes. Según los datos de la entidad estatal, significa 1,424 menos empleos.
En 2011 se registraron 9,808 cotizantes en la Tesorería de Seguridad Social (TSS) y en 2012 unos 9,714, seguido del 2013 con 9,787 y 2014 con 9,924. En 2015 se reportaron 10,161 puestos laborales y en 2016 unos 10,335, para una diferencia de 174 empleos.
En 2017 se fijó la empleomanía en 10,298, un 0.9% menos que el 2018 (10,400) y una diferencia de 126 respecto a los 10,172 del 2019. Conforme datos del MICM, el covid-19 afectó los empleos regulados de la industria creativa, ya que se situó en 7,670 en 2020, un 7.8% menos que los 8,272 de 2021.










