El índice de precios al consumo (IPC) del Reino Unido cayó en noviembre al 3.9%, frente al 4.6% del mes anterior, por lo que se sitúa en el nivel más bajo en más de dos años, informó este miércoles la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS, en inglés).
Pese a la fuerte caída, la inflación interanual se mantiene por encima del objetivo del Banco de Inglaterra de situarla en el 2%.
“La inflación volvió a bajar a su nivel anual más bajo en más de dos años, pero los precios siguen sustancialmente por encima de lo que eran antes de la invasión de Ucrania (en 2022)”, dijo hoy el director de estadísticas de la ONS, Grant Fitzner.
“El mayor impulsor de la caída de este mes fue una disminución en los precios del combustible”, mientras que “los precios de los alimentos también descendieron la inflación”, agregó.
“También hubo una caída en los precios de una variedad de artículos para el hogar y en el costo de los automóviles de segunda mano”, puntualizó Fitzner.
En tanto, el ministro de Economía, Jeremy Hunt, dijo que, “con la inflación reducida a menos de la mitad, estamos empezando a eliminar las presiones inflacionarias de la economía”, por lo que el país vuelve a la senda de un “crecimiento sostenible”.
La portavoz laborista de Economía, Rachel Reeves, declaró a los medios que “la caída de la inflación será un alivio para las familias”, pero que “después de 13 años de fracaso económico bajo el gobierno de los conservadores, la situación de los trabajadores es peor”.
“Los precios siguen subiendo en las tiendas, las facturas de los hogares están subiendo y más de un millón de personas afrontarán pagos hipotecarios más elevados el próximo año después de que los conservadores colapsaran la economía”, agregó.
A principios de año, la inflación estaba en torno al 10%, por lo que con la caída de hoy, el Gobierno cumple el objetivo que se había marcado de reducirla significativamente este año.
La semana pasada, el Banco de Inglaterra mantuvo sin cambios los tipos de interés, en el 5.25%, por tercera vez consecutiva, después de que la entidad dispusiera previamente hasta catorce incrementos para controlar el alza de la inflación.
Al dar a conocer su decisión, la entidad indicó que la inflación está bajando, pero que aún se mantiene en niveles muy altos.
De acuerdo con sus estimaciones, la inflación puede llegar al objetivo del 2% a principios de 2025.
Antes de su reunión del pasado septiembre, la entidad había dispuesto 14 subidas consecutivas de los tipos como manera de frenar la inflación, que subió a niveles históricos a raíz del alza de los precios de la energía por la guerra en Ucrania.
El banco estima que el crecimiento económico se mantenga plano en el último trimestre de 2023 en el Reino Unido, así como en los primeros trimestres del año próximo.












