El Banco Popular Dominicano cumple este 2 de enero de 2024 sus primeros 60 años de existencia. Abrió sus puertas como la primera institución financiera de capital privado del país, consolidándose conforme pasaron los años. Ha sido protagonista y testigo de primera línea del desarrollo económico y social de República Dominicana durante las últimas seis décadas.
Nació bajo la responsabilidad de un grupo de empresarios convencidos de la necesidad de que nuestro país cuente, además de un banco netamente de capital privado y dominicano, con una institución que representara la señal inequívoca de la confianza en el futuro de República Dominicana. La historia de éxitos del Banco Popular Dominicano demuestra que ha sido la mejor decisión tomada en su momento por sus fundadores.
Durante su trayectoria ha sido la muestra viva de que creer en el país es la apuesta más rentable. Ha financiado los proyectos de desarrollo más importantes del país, incluidos sectores tan vitales como el de construcción y turístico, así como las actividades de consumo tan fundamentales para mantener la dinámica económica.
Ha cumplido, igualmente, con una de sus misiones: democratizar el crédito. Y por qué no decirlo: ha servido de referente para otras entidades del sistema financiero en materia de innovación y adopción de nuevas tecnologías en el mercado dominicano. Ha sido fundamental en el estímulo del ahorro entre la población y las inversiones en importantes sectores de la sociedad dominicana.
Sin duda, esa misión se mantiene hoy, siendo una institución que fomenta activamente la innovación para respaldar a emprendedores, pymes, empresas e industrias, fortaleciendo con ello la creación de empleo y el tejido productivo de la nación. Hace cuatro años se convirtió en el primer banco del Caribe insular en adherirse como socio signatario a los Principios de Banca Responsable de las Naciones Unidas, una alianza internacional de bancos, lanzada en 2019, cuyo propósito es alinear el rol de la banca internacional con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y el Acuerdo Climático de París.
Recientemente, se incorporó a las alianzas para la Contabilidad del Carbono en la Industria Financiera (PCAF, siglas en inglés) y a la del Sector Privado para Sociedades Resilientes ante Desastres (ARISE). Desde hace más de dos décadas, el Banco Popular Dominicano realiza constantes jornadas de reforestación en distintas localidades del país, con alrededor de 1-2 millones de árboles sembrados en conjunto con el Plan Sierra y otros aliados, como los fondos de Agua de Santo Domingo y el Yaque del Norte, entre otros.
Como empresa de valor social permanente, el Popular se ha caracterizado por su vocación de ayudar a elevar la calidad de la educación en el país, posicionándose como un aliado clave de instituciones educativas, además de llevar a cabo acciones de impacto social y ambiental, y ofrecer su mano solidaria ante las calamidades que en ocasiones han aquejado a la población.
Hay que felicitar la existencia y participación del Banco Popular Dominicano en el desarrollo económico y social de nuestro país durante los últimos 60 años. El futuro está siempre al doblar la esquina y estamos seguros de que esta institución financiera estará pendiente de las necesidades de recursos tan útiles para garantizar que el desarrollo económico se convierta en bienestar colectivo. ¡Enhorabuena!












