No, no lo imagino. Estoy seguro de que usted tampoco. ¿Se imagina usted una economía, especialmente como la dominicana, sin un sistema financiero capaz de captar ahorros y canalizarlos hacia los sectores ávidos de recursos para su desarrollo? ¿Cómo se conectarían los diversos agentes económicos si no existieran las instituciones de intermediación financiera? La banca viene a ser como el sistema nervioso del ser humano, pues envía y recibe señales a través de pulsaciones eléctricas.
Cuando la banca va bien, la economía también, y viceversa. Esta es una relación bidireccional con interdependencia. Una banca fuerte tiene capacidad para suplir la demanda de crédito necesaria para la dinámica económica. Capta recursos frescos de quienes se supone están en capacidad de ahorrar (o invertir) y los canaliza hacia quienes los necesitan.
El impacto del sistema financiero va muchísimo más allá. Los bancos múltiples, los de ahorro y crédito, los puestos de bolsa; las asociaciones de ahorros y préstamos, las nuevas entidades que conforman el tejido del sector y las tecnologías aplicadas, entre otros, son fundamentales en la expansión económica y generación de bienestar.
A diciembre de 2023, los activos del sistema financiero dominicano alcanzaron los RD$3,482,265 millones y una tasa de expansión interanual superior al 16%. Estas cifras sólo indican una cosa: con la banca hay que contar para seguir impulsando el desarrollo económico y social de República Dominicana.
Pongámonos a pensar en lo que hemos logrado en materia turística. Tomemos como ejemplo los bancos de Reservas y Popular, líderes en créditos al sector turismo. Ambas entidades aseguraron captación de inversiones por más de US$3,500 millones en la recién finalizada Fitur 2024, mientras que el BHD, que lleva un empuje importante, también participa en operaciones de crédito que aportarán al país inversiones sobre US$500 millones.
Sólo el Banco Popular, según sus ejecutivos, cerró 2023 con una cartera de créditos acumulada para el sector turismo ascendente a US$1,350 millones; incluyendo financiamientos de su sede local y de la filial internacional Popular Bank. En lo que compete al Banreservas, sus desembolsos directos al sector hotelero en 2023 superaron los RD$10,400 millones, mientras que la cartera activa para el turismo en general se incrementó a RD$42,487 millones.
Pero sin la banca, por más vueltas que demos, no tendríamos un sector construcción pujante, cientos de miles de dominicanos no pudieran adquirir una vivienda, un vehículo, iniciar un negocio, estudiar, producir ni procesar alimentos; acceder a nuevas tecnologías para ser más eficientes en la generación de valor ni podríamos insertarnos en los mercados internacionales para la emisión de deuda soberana.
Siendo justos, sinceros y directos, la mayoría de los dominicanos no hemos valorado en su justa dimensión lo que hemos logrado como país gracias al aporte que hace el sistema financiero a la paz social y estabilidad económica.









