Julio Virgilio Brache, presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), destacó la importancia de la confianza y la seguridad jurídica como pilares fundamentales para convertir el crecimiento económico en desarrollo sostenible.
Brache señaló que, aunque el país cuenta con avances en ambos aspectos, es esencial mantener un entorno estable con reglas claras para atraer inversiones y garantizar el progreso del sector industrial.
Durante el cuarto foro económico del periódico elDinero, el ejecutivo subrayó el papel histórico de la Ley de Proindustria en el desarrollo de la industria nacional. Recordó que, tras su promulgación en 1962, tomó varios años para que las empresas comenzaran a beneficiarse de sus incentivos, debido a la inestabilidad política que marcó la década posterior a la muerte de Trujillo. “En ese período, hubo más de 10 presidentes y una gran incertidumbre, lo que dificultó generar confianza para las inversiones”, afirmó.
Brache resaltó cómo la consolidación de la democracia en 1966 permitió un crecimiento industrial sostenido, con el producto interno bruto (PIB) alcanzando tasas de dos dígitos en los años 70. “El desarrollo económico requiere más que leyes e incentivos: necesita confianza y estabilidad política”, señaló.
Según Brache, estos factores siguen siendo esenciales para que República Dominicana continúe su camino hacia un desarrollo económico verdaderamente sostenible.













