República Dominicana es uno de los países en el ámbito mundial con mayor vulnerabilidad a los efectos del cambio climático, por lo que requiere reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a través de una transición energética verde.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE), en su boletín “Energía y cambio climático: una mirada desde la generación eléctrica”, correspondiente a 2024, indica que la matriz energética nacional depende en un 84.9% de combustibles fósiles, o sea, de energía no renovable, lo cual tiene efectos nocivos para el medio ambiente.
En cambio, señalan los datos, las energías renovables alcanzaron apenas un 15.1% al cierre de 2023, aunque su crecimiento ha sido “inestable”. El informe de la ONE destaca que, una vez se incorporen en su totalidad, se reducirán las emisiones de gases de efecto invernadero.
Quisqueya dispone de energía eólica, hidráulica, fotovoltaica, así como biomasa. Por ejemplo, la energía eólica presentó un crecimiento de un 38.3% de participación en la generación total de 2020, no obstante, se redujo a un 31.2% en 2023.
Asimismo, la energía hidráulica pasó de un 72.6% de la generación en 2018 a reducirse a un 32% en 2023. La entidad destaca en su documento que esta reducción está explicada en la disponibilidad “limitada” de los recursos hídricos.
Sin embargo, la energía fotovoltaica ha mostrado un crecimiento sostenido, ya que pasó de 2.5% en 2018 a 30.6% en 2023, mientras que la capacidad instalada pasó de 2.0 megavatios en 2018 a 10.0 megavatios en 2023. En el caso de la biomasa, oscila entre un 6% y un 10% de la generación energética. En 2023, alcanzó un 6.2%.
A pesar del incremento en términos absolutos, de acuerdo con la ONE, el país todavía depende de combustibles fósiles.
Hogares dominicanos
La Oficina Nacional de Estadística señala que en el país existe una brecha “significativa” en el acceso a energía eléctrica confiable, debido a que en la región Yuma, por ejemplo, el 68.45% de los hogares utiliza lámparas de gas propano y el queroseno; mientras que el 35.46% de los hogares de la región Ozama usan energía eléctrica. En el caso del Cibao sur, sólo el 7.53% de los hogares tienen acceso a energía eléctrica.













