La empresa minera Barrick Pueblo Viejo, cuya actividad tiene un impacto indiscutible en el desarrollo económico, social, aporte fiscal y conservación del medio ambiente, está en un proceso de reubiación de familias para iniciar la construcción de una presa de cola -imprescindible para sus operaciones- que debe estar lista en los próximos dos a tres años. El punto es que los procesos de reubiación de familia, aunque se apliquen todas las normas de reconocimiento de derechos, no pueden desarrollarse de parte de una empresa privada sin el acompañamiento efectivo del Estado. El Ministerio de Energía y Minas tiene el deber de intervenir más activamente en este proceso en procura de velar porque, de un lado, la empresa minera cumpla con todos los procedimientos requeridos para esos fines y, de otra parte, para evitar que sectores interesados y hasta de mala intención, pretendan boicotear este necesario proceso de necesario desarrollo.












