La inteligencia artificial (IA) se perfila como una de las tecnologías de propósito general más transformadoras de la historia, con el potencial de impulsar el crecimiento económico y redefinir la organización de las sociedades, según un informe del Banco Interamericano del Desarrollo. Al igual que innovaciones pasadas como la electricidad, el ferrocarril o las computadoras personales, la IA es una tecnología con amplias aplicaciones en múltiples sectores, una mejora continua impulsada por el aprendizaje y la capacidad de generar nuevas innovaciones derivadas.
De acuerdo con datos de Statista, la inteligencia artificial es una de las áreas tecnológicas con mayor proyección económica a corto y medio plazo. Tanto es así que el valor de mercado de esta podría rebasar la barrera de los US$300.000 millones en 2027. A la par de los ingresos, aumenta también el número de usuarios, que podría rebasar la barrera de los 500 millones en 2028. Según la información de la web, para 2024 los usuarios que usaban inteligencia artificial sumaban 314.4 millones.
Asimismo, cerca del 80% de las personas en algunos países utilizan la IA incluso sin darse cuenta; sólo la tercera parte está consciente de ello de acuerdo con datos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La IA no solo optimiza procesos existentes, sino que también permite la creación de modelos organizativos más productivos, explica el BID en el informe “Marco de Inteligencia Artificial para el Grupo Interamericano de Desarrollo”. Su impacto se basa en la capacidad de predecir con alta precisión, a menor costo y mayor velocidad que antes. Esto facilita la automatización y mejora la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado. Ejemplos incluyen desde diagnósticos médicos más precisos hasta modelos económicos más eficientes y personalizados.
El desarrollo y aplicación de la IA requieren de datos de alta calidad, infraestructuras de cómputo avanzadas y capital humano especializado. Su implementación implica un proceso complejo de diseño, entrenamiento y ajuste de modelos para asegurar su efectividad y adecuación a distintos contextos explica la entidad en el documento.
Avances en Innovación y Creación de Conocimiento
Uno de los mayores impactos de la IA es su capacidad para acelerar la innovación. Al reducir los costos de generación y combinación de ideas, optimiza procesos de investigación y desarrollo. De acuerdo con el informe, en laboratorios científicos, la IA ha aumentado la tasa de descubrimiento de nuevos materiales en un 44%, mientras que en biotecnología y farmacéutica se están desarrollando modelos que mejoran la velocidad y precisión en la creación de nuevos medicamentos.
Además, de acuerdo con los datos, la IA está transformando sectores creativos mediante aplicaciones de generación de contenido digital, ampliando el acceso a herramientas avanzadas para una mayor parte de la población.
Si bien la IA tiene el potencial de reducir desigualdades al mejorar la accesibilidad a educación, salud y oportunidades económicas, también presenta riesgos. El documento precisa que la brecha digital y la falta de acceso a recursos necesarios para su implementación pueden profundizar desigualdades preexistentes, tanto entre individuos como entre países.
El impacto en el empleo es otro factor clave. Según el BID, la automatización impulsada por IA puede aumentar la productividad, pero también generar polarización laboral, afectando especialmente a trabajos de habilidades medias. Estudios muestran que la IA está siendo utilizada de manera más intensiva por hombres jóvenes y con educación superior, lo que puede generar nuevas desigualdades si no se desarrollan estrategias de capacitación y adaptación laboral.
Riesgos y Regulaciones Necesarias
El crecimiento de la IA conlleva riesgos técnicos y sociales. Entre los riesgos técnicos destacan los sesgos en los datos, la privacidad y la opacidad en la toma de decisiones automatizadas. A nivel social, la institución identifica tres riesgos principales:
1. Control: El uso de IA para manipulación informativa y vigilancia masiva.
2. Concentración de poder: El dominio de la IA por unas pocas empresas con altos costos de entrada al mercado.
3. Desigualdad: La brecha en acceso a tecnología y capacitación puede generar una “división de IA” entre grupos sociales.
El diseño de regulaciones y políticas públicas adecuadas será clave para maximizar los beneficios de la IA mientras se mitigan sus riesgos, pero, según fuentes de la institución, se requiere un enfoque equilibrado que fomente la innovación, proteja los derechos de las personas y asegure que el desarrollo tecnológico sea accesible y equitativo.
La inteligencia artificial tiene el potencial de generar cambios económicos y sociales profundos. Su implementación efectiva dependerá de la capacidad de las sociedades para gestionar sus riesgos y aprovechar sus beneficios. Con estrategias adecuadas, la IA puede convertirse en un motor de progreso inclusivo y sostenible, según los datos del informe.













