La Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) externó su preocupación sobre el proyecto de ley que busca modificar los regímenes de exenciones fiscales, indicando que la pieza legislativa amenaza la competitividad industrial en el país. El proyecto que fue depositado ayer en la Cámara de Diputados es autoria del senador de La Vega, Ramón Rogelio Genao.
El gremio industrial precisó que este proyecto retoma una parte importante de las medidas incluidas en la propuesta de reforma fiscal ventilada el pasado año y que fue retirada del Congreso por el Poder Ejecutivo tras una “oleada” de cuestionamientos de distintos sectores de la sociedad.
“Este proyecto, de ser aprobado, eliminaría el artículo 50 de la Ley de Proindustria, que se ha convertido en la columna vertebral del sector industrial dominicano y con lo cual se afectaría de manera directa la competitividad de las empresas que con seguridad van a perder la capacidad de reinversión, de crecer y de generar empleos en el país”, precisó Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD.
Pujols agregó que, “la ley de Proindustria, cuya última modificación fue aprobada en el año 2020 por el presidente Abinader, ha tenido un impacto positivo no solo en el sector, sino también en la economía en general, donde las empresas beneficiadas han generado más empleos, han mejorado su productividad, han exportado más y, por supuesto, han pagado más impuestos”. Agregó que todo esto, que abarca a empresas grandes, medianas y pequeñas, está debidamente sustentado en estudios técnicos que la AIRD ha preparado y que de manera constante presenta a las autoridades.
“Recientemente, hemos evidenciado señales contradictorias por parte de tomadores de decisión en el país, con iniciativas por doquier que pretenden cambiar, de repente, las reglas de juego del sector industrial”, señaló Pujols.
Y agregó, que “al sector industrial se le hace difícil enfocarse en producir, innovar y generar empleos con un panorama lleno de incertidumbre que preocupa y desenfoca. Confiamos en que esta iniciativa no prospere, porque reedita una amenaza que la industria entendía superada”.
Señaló que “mantener en ascuas” al sector productivo, con iniciativas y señales repentistas en términos tributarios y normativos, crea desconfianza para las inversiones que realiza la industria como contribución a la expansión de la economía.













