El presidente de la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD), Julio Virgilio Brache, afirmó que la actual coyuntura internacional, marcada por la incertidumbre de la crisis de Medio Oriente, está incidiendo directamente en la competitividad del sector industrial dominicano, lo que obliga a replantear estrategias de producción, inversión e inserción en los mercados globales.
Durante el Encuentro Industrial: “Acciones estratégicas para el desarrollo productivo de la República Dominicana”, con la participación del ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo -Yayo- Sanz Lovatón, Brache destacó que el desarrollo productivo, y en particular el desarrollo industrial, constituye la base sobre la cual se sustenta el crecimiento económico, la generación de empleos de calidad y la sostenibilidad del país a largo plazo.
Al respecto, subrayó que la industria dominicana ha sido históricamente un pilar fundamental, no solo por su aporte al producto interno bruto (PIB), al empleo formal (con más de 152,000 puestos en 2025) y a las recaudaciones, sino también por su capacidad de articular el tejido productivo nacional, generar encadenamientos productivos, dinamizar los territorios y garantizar el abastecimiento del mercado interno, incluso en contextos adversos.
No obstante, el dirigente empresarial reconoció que el entorno actual presenta importantes desafíos. “Nos encontramos en una coyuntura internacional marcada por incertidumbres, presiones en los costos energéticos, tensiones geopolíticas, dificultades logísticas y cambios en los patrones del comercio global. Todo esto impacta directamente la competitividad de nuestras empresas”, expresó el empresario.
Pese a este panorama, Brache resaltó la resiliencia del sector industrial dominicano. “La industria ha demostrado su capacidad de adaptarse, resistir y avanzar. Es una fuerza que transforma materia prima en valor, esfuerzo en progreso y visión en futuro”, afirmó.
Asimismo, indicó que los espacios de diálogo entre los sectores público y privado resultan esenciales para la construcción de consensos y el diseño de políticas efectivas que permitan superar la coyuntura actual y avanzar hacia un desarrollo estructural. En ese contexto, señaló que temas como la energía, un entorno regulatorio claro y equitativo, la promoción de la formalidad y la generación de empleo de calidad deben ocupar un lugar central en la agenda nacional.
El presidente de la AIRD también llamó a aprovechar las oportunidades que presenta el contexto global, como la reconfiguración de las cadenas de suministro, la cercanía del país a mercados estratégicos, el talento humano y la estabilidad institucional. “Estas condiciones nos colocan en una posición privilegiada para avanzar hacia una industria más innovadora, sostenible e integrada al mundo”, sostuvo.
Brache enfatizó que lograr estos objetivos requiere una acción estratégica coordinada entre el sector público y el privado, basada en una visión de largo plazo y un firme compromiso con el desarrollo nacional. En ese sentido, valoró la participación de las autoridades en el diálogo como una señal positiva de avance.
“Fortalecer la industria no es un objetivo sectorial, es una apuesta país. Cuando la industria crece, crecen el empleo, la inversión y la República Dominicana”, recalcó Brache, en la actividad que reunió a líderes empresariales y funcionarios del Estado.
La actividad concluyó con un panel conducido por Mario Pujols, vicepresidente ejecutivo de la AIRD, en el que el director general de Aduanas, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, respondió preguntas de los participantes y reafirmó el compromiso de impulsar una industria más productiva, competitiva y sostenible mediante el trabajo conjunto entre los sectores público y privado.













