Los altos niveles de evasión fiscal, el costo de cumplimiento para los contribuyentes, las dificultades en la detección del fraude, así como la falta de interoperabilidad entre sistemas son de los retos que enfrentan las administraciones tributarias de América Latina y el Caribe.
Así lo indicó Monica Schpallir Calijuri, especialista líder en administración tributaria en la División de Gestión Fiscal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), al participar en el foro “Reforma administración tributaria”, celebrado en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), donde expresó que la administración tributaria 3.0, que es un modelo basado en datos, inteligencia artificial y automatización, elimina ineficiencias y procesos manuales.
Además, les ha permitido a las entidades recaudadoras ser más eficientes, proactivas y transparentes. De hecho, simplifica las solicitudes de devolución, trámites y consultas de los contribuyentes. “Con este modelo, la administración tributaria no necesita que un contribuyente presente su declaración de impuestos, ya que es suficiente con los datos financieros y los datos de facturación electrónica”, aseguró.
Schpallir Calijuri destacó, también, que el acceso seguro a servicios tributarios, la reducción de evasión y aumento de la transparencia a través de la facturación electrónica, la gestión y análisis de datos, que permite predecir riesgos tributarios; así como las estrategias de cooperación y programas de cumplimiento se erigen como los pilares fundamentales de este modelo.
En su exposición, recomendó asegurar que los marcos regulatorios se adapten a la digitalización, capacitar al personal en nuevas herramientas digitales, fomentar la cooperación internacional y el intercambio de mejores prácticas, lo cual permitirá implementar la administración tributaria 3.0.













