El presidente Luis Abinader expresó que, en la actualidad, no ve razones estructurales que lo hagan pensar en una depreciación importante del peso dominicano. “En el año 2024, el déficit de la cuenta corriente fue del 3.3% del producto interno bruto, es decir, US$4,167 millones, siendo cubierto en su totalidad por la inversión extranjera directa, que superó los US$4,500 millones”.
Abinader expuso que los ingresos de divisas del pasado año alcanzaron la suma de US$43,800 millones, y para este 2025 se proyecta un aumento de estos ingresos hasta llegar a los US$45,600 millones.
Al asistir como orador y huésped de honor al tradicional almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AmchamDR), el jefe de Estado destacó que la tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) en 2024 fue de un 5%, muy por encima del promedio de América Latina, que se situó en un 2.5%.
“Esto consolida a la República Dominicana como una de las economías de mayor expansión en la región y sienta las bases para alcanzar el ambicioso objetivo de duplicar el tamaño de la economía en la próxima década y lograr un ingreso per cápita de US$15,000”, expresó Abinader durante su intervención, titulada “La República Dominicana en el contexto de las nuevas tendencias del comercio mundial”.
“Nuestra estabilidad económica, paz social y agenda de reformas han convertido a la República Dominicana en el principal receptor de inversión extranjera en Centroamérica y el Caribe. En 2024 alcanzamos una cifra récord de inversión extranjera directa de US$4,512 millones, marcando el tercer año consecutivo con una inversión extranjera por encima de los US$4,000 millones”, resaltó Abinader, al tiempo que expresó que, más allá del crecimiento, está comprometido con una economía inclusiva y con la expansión de la clase media, que quiere llevar del 40% al 50% de la población en los próximos años.
El jefe de Estado sostuvo que estos resultados en cuanto a la inversión extranjera, la proyección de los ingresos por turismo, el desempeño de las remesas y la creciente demanda y acogida de los bienes de exportación, así como el control del nivel del déficit en el gasto público, le permiten ser optimista respecto a la estabilidad de la tasa de cambio del dólar.
Por otro lado, Abinader destacó que las exportaciones del pasado año sumaron un total de US$13,852 millones, equivalente a un crecimiento del 7.1% respecto a 2023 y del 23.8% respecto a 2019, y se proyecta que superen los US$17,000 millones en los próximos cuatro años.
El gobernante se refirió, además, al caso del oro, cuyo precio, indicó, supera los US$3,000 por onza.
“La presencia de tierras raras en nuestro territorio es también una fuente de riqueza que se adiciona al extenso acervo patrimonial de la República Dominicana. El conjunto de minerales que conforman lo que se define como tierras raras tiene una diversidad de usos y aplicaciones cuya demanda y valor en los mercados es comparable o superior al de los metales preciosos”, expresó.
Refirió que en el país se han estimado reservas inferidas brutas de 100 millones de toneladas y que, a partir del próximo año, cuando se especifique el valor neto de dichas reservas, se dará paso a los proyectos de explotación, con su consecuente impacto económico y social para el país.













