El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió este viernes con una caída del 3.24%, hasta los US$89.20 el barril, después de que el jueves superara los 92 dólares impulsado por la nueva escalada del conflicto en Oriente Medio.
A las 09:00 hora local (13.00 GMT), los contratos de futuros del WTI para el mes de septiembre, los de referencia en Estados Unidos, restaban casi US$3 respecto al cierre anterior.
Ayer jueves, el WTI subió un 6.17%, hasta los US$92.19 el barril, después del ataque de los rebeldes hutíes contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo. El petróleo estadounidense acumula una subida del 8 % en la semana.
El último ataque amenaza otra ruta clave para el flujo de crudo y aviva el temor a una mayor escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
En las ultimas horas, Estados Unidos completó su decimotercera noche consecutiva de ataques contra Irán, dirigidos a centros de mando militar, instalaciones de almacenamiento de drones, redes de comunicación, sitios de vigilancia costera y capacidades marítimas.
Un ataque, que según anotó el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), tenía como objetivo “disminuir aún más la amenaza que Irán representa para los marineros civiles y los buques comerciales que transitan por el estrecho de Ormuz”.










