A lo largo de los años, siempre se ha escuchado que, para ser millonario, se debe iniciar un negocio y hacerlo rentable. Sin embargo, para Caroline Diplan, máster neurocoach experta en abundancia y dinero, esto también se puede lograr con un empleo formal.
“Hablar de hacerse rico es fácil”, precisa, al indicar que “te puedes hacer rico con un trabajo. O sea, tú puedes estar en un escritorio trabajando para otra persona y te puedes hacer rico. Hay una mentalidad de que solo el emprendedor se puede hacer rico, pero no es así”.
Para la autora del libro “100 principios de abundancia: Un viaje hacia la riqueza infinita”, “el dinero es producto de hacer algo muy bien para ti o para otro”, ya que “puedes ser rico de la mano tuya o de la mano de otra persona”.
La empresaria indica que la riqueza está vinculada a realizar el trabajo con enfoque e interés genuino. “La gente a veces ni sabe si tiene pasión por algo”, dijo. Puso como ejemplo que muchos emprendedores tienen problemas financieros por no tener clara la visión y el propósito de su negocio.
Diplan, quien a través de su cuenta Instagram (@carolinediplan) educa sobre temas de abundancia, comentó que ha cuestionado a múltiples personas sobre qué harían si se les entregara un millón de dólares. Las respuestas comunes son: “comprarme una casa y poner un negocio”. Sin embargo, no suelen tener claridad sobre el tipo de empresa que les gustaría tener, lo que les puede llevar a invertir sin visión y, en consecuencia, a perder todo el dinero.
Por tal razón, exhorta a enfocarse en buscar su propósito y definir cuáles son los trabajos que les apasionan, además de trabajar con perseverancia para hacerlo realidad. “A veces están en su mente buscando crear un negocio y que sea próspero de una vez porque no quieren trabajar. Y no es así”.
Relación con el dinero
Para la máster neurocoach, es importante que las personas identifiquen cuáles son las heridas que tienen con el dinero para mejorar su relación y poder pasar de la escasez a la abundancia.
Entiende que los empleados que no logran tener una mejor calidad de vida con su empleo cargan heridas y una bioprogramación que no les permite manejar correctamente el dinero, provocando que “sus deudas internas hagan que creen deudas externas”.
Por tal razón, recomienda identificarlas y sanarlas, y, además, iniciar un proceso de educación para aprender a usar los instrumentos financieros a su favor. “Después de que ya tienes una buena relación con el dinero, vas a ver cómo llega a tu vida”.
Un ejemplo de buena educación financiera está relacionada con el uso de las tarjetas de crédito, un instrumento que facilita el acceso a bienes y servicios, pero que también puede convertirse en una gran fuente de deudas. “He escuchado a muchas personas decir que trabajan con el dinero, pero no evalúan cuánto interés están pagando”.
Cuando evalúan el monto, se dan cuenta de que, en realidad, están trabajando para el banco. Por ejemplo: “En mi caso, yo vivo del banco. ¿Por qué? Porque yo uso las tarjetas que me dan un 2.2 % de ‘cashback’, me dan millas para viajar y yo las pago a la semana del corte. Por lo tanto, no les doy un peso de interés. Entonces, ¿qué hace el banco conmigo? Pierde”.
La autora del libro “El best seller del dinero: tu destino es la riqueza” asegura que esta estrategia está relacionada con cómo vemos nuestra relación con el dinero, lo que permite identificar “maneras de vivir inteligentemente del dinero del banco”.
Abundancia
La biodesprogramación lleva a las personas a romper las cadenas que las atan a la escasez. Sin embargo, existe un aspecto clave que debe tenerse presente: “Si tú te mantienes en integridad, vas a seguir recibiendo el fruto”.
La terapeuta biodesprogramadora, certificada por el Instituto de Biodesprogramación Fernando Sánchez, explica que, al momento de sentir que hay abundancia, es posible que surjan situaciones que pongan a prueba la integridad de la persona. Por ejemplo, ir a comprar y que al momento de pagar le devuelvan más dinero del debido.
“Puedes ir a las tiendas y vas a ver que, cuando estés pagando algo, a la cajera se le va a olvidar cobrarte algo o te van a devolver dinero de más. Y tú vas a estar muy pendiente de revisar tus recibos. Si tú ves que no te cobraron algo, devuélvete y díselo: ‘Mira, no me cobraste esto’. Y si te devuelven dinero de más, lo devuelves, porque el universo va a comenzar a probarte”, advierte Diplan.
Esto también aplica al momento de recibir un servicio: “Alguien que trabaje para ti, págale lo justo. No lo engañes. Si una persona te dice que el precio es $500, no le digas que le darás $400. Eso es robar. Usted debe llegar a un acuerdo justo”.













