La designación de Magín Díaz como nuevo ministro de Hacienda, mediante el Decreto 386-25, representa una “oportunidad de oro” para reformar de manera estructural la política económica dominicana, según expresó el economista y exvicegobernador del Banco Central, Luis Manuel Piantini.
Sostiene que la llegada del también exdirector de Impuestos Internos coincide con el momento clave para aplicar reformas que apunten no solo al crecimiento económico, también a una mejor redistribución del ingreso, con el objetivo de duplicar el producto interno bruto (PIB) per cápita en dólares al año 2036.
“Con la integración de Magín Díaz se inicia una oportunidad de oro para transformar la política económica pública que necesita el país”, dijo el economista. “No se trata solo de manejar las finanzas, sino de equilibrar las políticas de mediano y largo plazo con los programas y proyectos públicos que garanticen confianza y dinamismo al crecimiento”, agregó Piantini.
El economista destacó la trayectoria del nuevo ministro, quien ha ocupado funciones clave tanto en el Banco Central como en el Ministerio de Hacienda, donde fue viceministro durante el gobierno de Hipólito Mejía. Ahora, con la anunciada fusión del Ministerio de Hacienda con el de Economía, su rol cobra más peso al liderar una cartera unificada.
Piantini advirtió que el país no puede seguir repitiendo errores del pasado, como los ciclos de crecimiento económico seguidos de aumentos abruptos de la pobreza por crisis fiscales. Recordó que entre 2002 y 2004, la pobreza pasó de 24% a 55% en solo dos años, lo que implicó un retroceso que tomó dos décadas revertir. “Lo que perdimos en dos años nos costó veinte en recuperar”, lamentó.
En ese sentido, instó a que se rompa el ciclo de políticas públicas ineficientes y mal focalizadas. “El país ha vivido del cuento, de botellas públicas, remesas, subsidios, evasión de impuestos y deuda. Cuestionamos solo cuando se acaba el dao, cuando se agota la fiesta del endeudamiento”, señaló.
Piantini considera que uno de los grandes retos de Magín Díaz será enfrentar la informalidad, proponiendo una reforma fiscal que establezca un pago único a tasa moderada para atraer al sector informal hacia la formalidad. A su juicio, esa reforma debe reducir el déficit fiscal, aumentar la inversión pública y redistribuir el ingreso y la riqueza.












