Los países en vías de desarrollo elevaron la presión este viernes en la cumbre climática de Las Naciones Unidas ONU (Cop30) en Belém sobre la necesidad de discutir un mayor apoyo financiero público de parte de los gobiernos de las economías avanzadas para acciones de combate al calentamiento global.
Varios representantes de naciones africanas, asiáticas y árabes expresaron durante una reunión su insatisfacción con las negociaciones realizadas hasta ahora sobre el tema.
“Si no llegamos a un acuerdo en consultas, no tendremos una COP exitosa”, señaló el representante de Ghana, quien apuntó a los compromisos “obligatorios” que se firmaron en el Acuerdo de París hace justo 10 años.
El negociador de Irán se dijo “profundamente decepcionado” con las consultas y aseguró que “cualquier ambigüedad o retraso socava la confianza”, mientras que el de China acusó a los países desarrollados de no poner en práctica sus obligaciones referentes al apoyo financiero.
Por otro lado, los delegados de las economías avanzadas se mostraron reticentes a entrar en la discusión.
La representante de Canadá dijo que el objetivo de la reunión era informar sobre las negociaciones realizadas en la ciudad alemana de Bonn durante un acto preparatorio para la COP, mientras que la delegada de la Unión Europea no se manifestó.
El tema del apoyo financiero a los menos desarrollados no está en las negociaciones de la Cop30, pero la presidencia brasileña está realizando consultas informales para decidir si lo integra en la agenda oficial, algo a lo que se resisten los países ricos.
El artículo que se quiere discutir es el 9.1 del Acuerdo de París, establece que las naciones avanzadas deben proveer recursos financieros a las menos desarrolladas para apoyar esfuerzos de mitigación y adaptación al cambio climático.
El sur Global se ha molestado repetidamente sobre la insuficiente financiación y ha pedido que el apoyo sea de carácter subsidiado y a bajos intereses para evitar que aumente la carga de la deuda.













