Wall Street abrió en rojo este lunes y su principal indicador, el Dow Jones de Industriales, caía un 1.04% en la primera manifestación del mercado bursátil desde que se inició el operativo conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán que acabó con la muerte de su líder supremo, el ayatolá Alí Jameneí.
A la apertura del parqué neoyorquino, el Dow Jones perdía 508 puntos, hasta los 48,469 enteros; el selectivo S&P 500 bajaba un 0.83%, hasta las 6,822 unidades; y el tecnológico Nasdaq restaba un 0.84%, hasta los 22,477.
La Bolsa de Nueva York reaccionó este lunes por primera vez a la operación Furia Épica, como bautizó al Pentágono al operativo conjunto contra Irán anunciado por el presidente Donald Trump la madrugada del sábado.
Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, y el miedo a una escalada mayor en la región después de que los bombardeos no hayan cesado en todo el fin de semana, alteraron a los inversores estadounidenses.
El índice de volatilidad (VIX) del Chicago Board Options Exchange (CBOE), conocido como el “indicador del miedo” de Wall Street, subía casi un 20% hasta situarse en el nivel más alto en lo que va de año.
Uno de los mercados que registró fuertes subidas fue el del petróleo. Compañías como Exxon Mobile u Occidental Petroleum registraron avances de un 2.4% y un 2.19% en la apertura.
Por otro ladp, Chevron, por su parte, subía un 0.98%.
El mercado del crudo es posiblemente el que más ha variado tras el ataque a Irán. El petróleo intermedio de Texas (WTI) se disparaba más de un 7%, por encima de los US$72 el barril, ante el miedo a que se cierre el estrecho de Ormuz, punto clave del tráfico petrolero y comercial en la región controlado por Irán.
En otros mercados, el oro se mantenía como valor refugio en momentos de turbulencia bursátil y subía un 1.88%, hasta los US$5,347 la onza.
Mientras tanto, el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) sigue preocupando a los inversores. Las acciones de Nvidia subían esta mañana un 1.09%, tras registrar caídas en el premercado, mientras la compañía se prepara para presentar un nuevo procesador con el que revolucionar el mercado informático.












