La libre competencia no solo defiende la eficiencia económica, también contribuye a la igualdad, la claridad de reglas y coloca a los consumidores como piedra angular del mercado.
Esta afirmación es de la presidente del consejo directivo de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (ProCompetencia), María Elena Vásquez, quien participó en el Encuentro Industrial “Hacia un nuevo marco legal de defensa de la competencia en RD”, organizado por la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD).
Durante una sesión de preguntas y respuestas, la funcionaria reconoció que una de las debilidades de la legislación actual es el control de concentraciones, el cual consiste en revisar, autorizar, condicionar o prohibir las fusiones, adquisiciones o alianzas entre empresas antes de que ocurran.
El objetivo de esta herramienta es evitar que una operación comercial genere monopolios o empresas dominantes capaces de subir precios, reducir la calidad o desplazar de forma injusta a sus competidores.
Asimismo, explicó que la reforma a la Ley 42-08 propuesta por la institución busca mejorar la calidad de los servicios y los precios en el mercado. Además, sostuvo que la iniciativa contribuirá a la transparencia y a una mayor eficiencia del gasto público, lo que se traduciría en bienestar social.
“Esta nueva ley de competencia incide directamente en la reducción de la desigualdad y la pobreza, protegiendo sobre todo a la población más vulnerable”, manifestó, al tiempo que agregó que una aplicación efectiva de la normativa fomenta la creación de empleos y el desarrollo de la libre empresa.
De aprobarse el proyecto de ley, se contempla un proceso de implementación gradual. La normativa entraría en vigor seis meses después de su promulgación y publicación. Para el control de concentraciones se prevé un período adicional de 180 días, por lo que esta facultad comenzaría a aplicarse aproximadamente un año después.








