El turismo dominicano no solo continúa creciendo, sino que también se transforma en su esencia. Así lo aseguró Frank Rainieri, quien proyectó un futuro de mayor inversión, calidad y expansión para el destino Punta Cana.
Durante el Dominican Annual Tourism Exchange 2026, celebrado en el Barceló Bávaro Convention Center, afirmó que “tenemos un crecimiento de más de un 10% este año en plena guerra”, al referirse al comportamiento reciente del sector, a pesar de la crisis internacional.
El empresario destacó que el flujo de visitantes se mantiene en aumento. “Todos los meses están llegando más turistas, más cruceros”, señaló, al tiempo que calificó al país como “un remanso de paz y de satisfacciones”.
En cuanto al desarrollo hotelero, Rainieri fue claro en su objetivo. “Mi meta es que para 2036 tengamos 70,000 habitaciones hoteleras en la zona”, explicó, al referirse al destino Punta Cana en su conjunto.
Sin embargo, enfatizó que el crecimiento actual es distinto al de décadas pasadas. “Antes la atracción era la playa, hoy es el conjunto”, afirmó, al explicar que la experiencia hotelera se ha vuelto más compleja y exigente.
Este cambio también se refleja en la inversión. “Cuando yo comencé eran US$20,000 por habitación, hoy son US$300, US$400 o US$500,000 dólares”, indicó, señalando el impacto del costo de la tierra, el diseño y la calidad de las instalaciones.
Rainieri explicó que las habitaciones han evolucionado significativamente. “Ya nadie acepta habitaciones de 30 metros… ahora son de 40, 50 y hasta 60 metros cuadrados”, dijo, evidenciando el cambio en las expectativas del turista.
También destacó una transformación en el modelo de negocio. “Antes todo el mundo competía bajando precios… eso es historia”, afirmó. En su lugar, explicó que ahora “todo el mundo quiere ofrecer más y mejor, y el turista está pagando el precio”.
El cambio en los mercados emisores ha sido otro factor determinante. “Antes el 90% del turismo era europeo… hoy el 50% es norteamericano”, explicó, señalando que esta transformación ha obligado al sector a adaptarse.
Para Rainieri, esa capacidad de adaptación ha sido clave. “El que no cambia, fracasa”, sentenció.













