Los agricultores son esenciales para garantizar la seguridad alimentaria del país. Su trabajo permite producir alimentos básicos, como frutas, vegetales y granos, que llegan diariamente a millones de hogares.
Más allá de su aporte directo a la alimentación, la agricultura también influye en la sostenibilidad ambiental. Las labores del campo contribuyen al manejo del suelo, el uso del agua y la conservación de la biodiversidad, factores que inciden directamente en el equilibrio de los ecosistemas y en la vida de las comunidades rurales.
Sin embargo, en el Día Nacional del Agricultor, que se celebra el 15 de mayo, el sector enfrenta una realidad preocupante: cada vez menos personas se interesan en dedicarse a la agricultura.
Esta tendencia también se refleja en el mercado laboral. Según el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), el sector agricultura y ganadería registró una reducción de 33,573 empleos durante el cuarto trimestre de 2025, respecto al mismo período del año anterior.
A esto se suma el predominio de la informalidad y los bajos niveles educativos. En promedio, el 87.9% de los trabajadores informales tiene estudios secundarios o inferiores, o carece de escolaridad, mientras que los agricultores y ganaderos calificados representan apenas el 8.4%.
Un informe sobre el panorama productivo, elaborado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), revela que el ingreso promedio por hora de los trabajadores agropecuarios continúa por debajo del promedio nacional, situándose entre los sectores con los salarios más bajos del país.
El estudio agrega que más del 86% de los empleos agropecuarios pertenece a la informalidad, equivalente al 14.3% del empleo informal nacional. Esta realidad continúa limitando los niveles salariales de la actividad agrícola.
Además de la informalidad, el documento identifica otros factores que influyen en los bajos salarios del sector.
Entre ellos, menciona el predominio de pequeñas unidades productivas, con bajos niveles de organización y limitada incorporación de tecnologías, condiciones que reducen la demanda de mano de obra altamente calificada.








