Los agricultores son responsables de producir una amplia variedad de alimentos esenciales para la nutrición humana. Sin su trabajo, la disponibilidad de comida fresca y saludable sería limitada. Al cultivar localmente, los países pueden reducir su dependencia de los productos extranjeros y asegurarse de que sus ciudadanos tengan acceso a alimentos nutritivos y asequibles.
Además de su contribución económica, la agricultura aporta importantes beneficios medioambientales y sociales. Los agricultores son a menudo responsables de la gestión de los ecosistemas y de los recursos naturales, como el agua, el suelo y la biodiversidad.
Sin embargo, el día nacional del agricultor, que se celebra el 15 de mayo, encuentra a República Dominicana rezagada, ya que, a pesar de ser una labor esencial para la vida, menos se interesan en emplearse en labores agrícolas.
Esto queda evidenciado con datos del Banco Central (BC). Al comparar la población ocupada del sector agrícola y ganadero formal se evidencia una disminución de -26%, al pasar de 60,627 trabajadores en 2014 a 44,745 en 2023. En el caso de la informalidad, el descenso ha sido menor (-14%) en los últimos 10 años. El ingeniero agrónomo Danilo Severino explicó que los bajos salarios y e incentivos del sector público hacen que menos jóvenes de interesen por la labor.
El informe sobre el panorama productivo del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD) revela que el ingreso por hora promedio de los trabajadores agropecuarios se ubica por debajo del promedio nacional, siendo el sector con los salarios más bajos.
“Una de las características más relevantes de la ocupación laboral en las actividades agropecuarias es la informalidad, donde más del 86% se concentra en este segmento. Esto resulta en un aporte del 14.3% al sector informal en su conjunto. La alta incidencia de la informalidad explica, en cierta medida, la prevalencia de bajos salarios en el sector”, señala el documento.
Refiere que existen otros factores, además de la informalidad, que influyen en la prevalencia de los bajos salarios. Cita en concreto que las actividades agropecuarias se desarrollan en pequeñas unidades productivas, poco organizadas y privadas de nuevas tecnologías de producción, por lo que la mayor proporción de la mano de obra requerida no necesita niveles avanzados de educación.










