República Dominicana dispone de condiciones favorables para captar inversiones internacionales que buscan acercar sus operaciones al mercado estadounidense, pero el desarrollo de talento humano especializado se perfila como uno de los principales desafíos para aprovechar plenamente esa oportunidad.
Así lo planteó Johannes Kelner, director ejecutivo del Consejo Nacional de Zonas Francas de Exportación (Cnzfe), durante su participación en el panel “Logística después del shock: cadenas de suministro, márgenes y reposicionamiento”, celebrado en el marco de Visión de Negocios 2026, organizado por la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AmchamDR).
Durante su intervención, Kelner señaló que sectores como los dispositivos médicos, la electrónica y la manufactura avanzada continúan mostrando interés en expandir o relocalizar operaciones hacia mercados más cercanos a Estados Unidos, una tendencia impulsada por los cambios que han experimentado las cadenas globales de suministro en los últimos años.
El ejecutivo explicó que la incertidumbre geopolítica, las interrupciones logísticas y los cambios en las políticas comerciales han llevado a muchas empresas a replantear dónde producir y desde dónde abastecer a sus principales mercados.
En ese contexto, destacó que República Dominicana mantiene ventajas competitivas asociadas a su ubicación geográfica, conectividad y cercanía con Estados Unidos, elementos que continúan fortaleciendo el atractivo del país para nuevas inversiones.
“Volvemos a destacar nuestra cercanía y conectividad con Estados Unidos”, indicó. Kelner sostuvo que el interés por instalar operaciones en el país continúa presente, especialmente entre empresas que buscan reducir riesgos asociados a cadenas de suministro extensas o altamente dependientes de Asia. No obstante, reconoció que algunas decisiones de inversión permanecen en una fase de observación debido a la incertidumbre que todavía existe en el entorno internacional.
A pesar de ese escenario, afirmó que las perspectivas siguen siendo favorables para sectores vinculados a manufactura de mayor valor agregado, tecnologías especializadas y procesos industriales avanzados.
Sin embargo, advirtió que el país no debe concentrarse únicamente en las oportunidades externas, sino también en los desafíos internos que podrían limitar su capacidad para aprovecharlas.
Entre ellos, identificó el desarrollo de talento humano como uno de los aspectos más relevantes. “Creo que uno de los riesgos importantes que tenemos como región y que debemos combatir es el tema del talento humano”, expresó.
Kelner consideró que este es uno de los pocos factores sobre los cuales el país tiene capacidad de acción directa y que requiere esfuerzos coordinados entre el sector público, el sector privado y las instituciones educativas.
Según explicó, las empresas que evalúan nuevas ubicaciones para sus operaciones ya no observan únicamente aspectos como incentivos fiscales, infraestructura o ubicación geográfica. Cada vez con mayor frecuencia buscan disponibilidad de personal capacitado, estabilidad laboral y capacidades técnicas alineadas con las necesidades de industrias más sofisticadas.
En ese sentido, destacó que República Dominicana posee atributos que pueden convertirse en ventajas competitivas adicionales. Entre ellos mencionó los niveles relativamente bajos de rotación laboral que exhiben algunas operaciones instaladas en el país, especialmente cuando se comparan con otros mercados competidores.
De acuerdo con Kelner, varias empresas internacionales han identificado esa estabilidad como un elemento favorable para mantener operaciones de largo plazo y desarrollar procesos productivos más complejos.
El director ejecutivo del Cnzfe consideró que fortalecer la formación técnica y profesional será fundamental para responder a las exigencias de sectores que demandan personal especializado y que representan algunas de las mayores oportunidades de crecimiento para las zonas francas dominicanas.
A su juicio, la combinación entre ubicación estratégica, estabilidad y disponibilidad de talento determinará la capacidad del país para consolidarse como uno de los principales destinos de inversión manufacturera de la región durante los próximos años.











