El domingo 15 de junio de 2025 marcó un antes y un después para decenas de comerciantes que operaban en la nave F-1 del Mercado Dominicano de Abasto Agropecuario (Mercadom) o Merca Santo Domingo. Ese día, un incendio consumió más de 7,000 metros cuadrados de la estructura, destruyó mercancías valoradas entre RD$700 millones y RD$800 millones y obligó a más de 60 comerciantes mayoristas a suspender sus operaciones.
Un año después, el impacto del siniestro aún se refleja en el mercado. Mientras la nave permanece fuera de servicio, comerciantes y clientes aseguran que el mercado aún no recupera el dinamismo comercial que tenía antes del incendio.
La disminución de las ventas en los negocios afectados, la ausencia de seguros y las deficiencias en algunas áreas de la infraestructura figuran entre las principales preocupaciones de quienes dependen diariamente de la actividad económica de uno de los principales centros de distribución agroalimentaria del país.
A nivel general, las cifras de Mercadom reflejan un comportamiento diferente. En 2025, el mercado registró ventas por RD$9,972.6 millones, un incremento de 32.9% respecto a los RD$7,505.3 millones de 2024. El flujo de consumidores también aumentó: recibió 938,544 visitantes, 217,169 más que en 2024, equivalente a un crecimiento de 30.1%.
Sin embargo, ese crecimiento no se refleja de la misma manera entre los comerciantes, quienes afirman que el incendio de la nave F-1 cambió el comportamiento de sus clientes y redujo significativamente sus ingresos.
Juana García, quien desde hace más de una década comercializa frutos secos y especias en Mercadom, manifestó que sus ventas diarias se redujeron a la mitad. “Antes del incendio, en un día bueno hacía hasta RD$25,000. Ahora apenas alcanzo RD$12,000 o menos”, relató.
La comerciante atribuye esa reducción a la salida de varios suplidores que operaban en la nave afectada y a la disminución del flujo de compradores que frecuentaban esa área del mercado.
La situación no es exclusiva de los vendedores de frutos secos. Nataly Gabriel, quien lleva cinco años trabajando en Mercadom, aseguró que también experimentó una caída en sus ingresos. Antes del incendio registraba ventas de entre RD$15,000 y RD$20,000 durante una buena jornada. Actualmente apenas alcanza entre RD$7,000 y RD$8,000.
“Muchos clientes pensaban que se había quemado el mercado entero. Eso afectó muchísimo las ventas”, explicó.
El panorama se repite entre otros comerciantes afectados por el siniestro. Eridania Rodríguez, dedicada a la comercialización de huevos desde hace cuatro años, sostuvo que la actividad comercial continúa por debajo de los niveles previos al incendio. Según indicó, considera un buen día vender entre RD$8,000 y RD$10,000, cifras inferiores a las que obtenía antes del incendio.
Las preocupaciones de los comerciantes no se limitan a las ventas. Al ser entrevistados por elDinero, denunciaron problemas de infraestructura, entre ellos filtraciones, deterioro de carritos, falta de seguros y dificultades para acceder al mercado en transporte público.
Diomedes Encarnación comentó que cuando llueve debe proteger parte de su mercancía para evitar pérdidas. “Cuando cae un aguacero tengo que cubrir los productos porque se dañan”, dijo.
Además, subrayó la necesidad de contar con un seguro que proteja su negocio ante cualquier eventualidad. Señaló que actualmente no dispone de esa cobertura y que le gustaría tenerla en caso de que ocurra otro incendio. Al igual que Encarnación, la mayoría de los comerciantes entrevistados expresó la necesidad de contar con un seguro para proteger sus establecimientos.
Mientras tanto, William Tineo planteó que uno de los principales desafíos es facilitar el acceso al mercado. “Deberían poner un autobús gratuito para que la gente pueda venir a comprar porque el transporte aquí es malo”, sugirió.

La inquietud de los comerciantes encuentra eco entre los compradores que visitan regularmente el mercado. Elba Pérez, quien acude al Mercadom dos veces por semana, señaló que el aumento de los precios continúa siendo una de las principales inquietudes de los consumidores. “Los precios están para arriba todos los días”.
Aunque entiende que las condiciones del mercado son aceptables, considera que cualquier mejora en los servicios y la organización contribuiría a fortalecer la experiencia de compra.
Su percepción coincide con la de varios comerciantes, quienes sostienen que la recuperación total del mercado dependerá no solo de la reconstrucción física de las áreas afectadas, sino también de la recuperación de la confianza de los compradores.
Recuperación
Frente a las preocupaciones expresadas por los comerciantes, la Dirección General de Mercadom asegura que el proceso de recuperación continúa y que la reconstrucción de la nave F-1 entrará en una nueva etapa tras concluir los estudios técnicos requeridos.
El director de Mercadom, Sócrates Díaz Castillo, explicó que, tras concluir los estudios técnicos, las evaluaciones estructurales y el proceso de atención a los afectados, el Ministerio de Vivienda y Edificaciones (Mived) fue designado para construir una nueva nave con mejores condiciones de seguridad, lo que permitirá que los comerciantes afectados regresen a sus espacios una vez finalicen los trabajos.
Aunque no precisó el monto de las inversiones ejecutadas desde el incendio, sostuvo que la recuperación ha requerido recursos materiales y asistencia a los comerciantes perjudicados por el incendio.
Subrayó que, durante el último año, Mercadom ha ampliado su actividad comercial mediante la habilitación de nuevos puestos de venta, la expansión de las áreas de estacionamiento y la incorporación de nuevos servicios para trabajadores y visitantes.
Asimismo, subrayó que se han fortalecido los controles de inocuidad de los alimentos, los sistemas de seguridad y la coordinación con las instituciones que integran la Red Nacional Alimentaria (RENA).
Respecto a las críticas de algunos comerciantes sobre la lenta recuperación de la nave F-1, indicó que la reconstrucción ha requerido peritajes técnicos, evaluaciones sociales y económicas, así como diversos estudios especializados antes de iniciar la obra.
En materia de prevención, reconoció que uno de los principales retos sigue siendo promover la cultura del aseguramiento entre los comerciantes. Señaló que la institución trabaja en la búsqueda de mecanismos que faciliten el acceso a pólizas de seguros, aunque admitió que todavía no existe un programa consolidado y que muchos negocios operan sin esa protección.
Como parte de las medidas para evitar situaciones similares, informó que la nueva nave incorporará tecnología moderna de protección contra incendios y otros riesgos.
Locales
De acuerdo con cifras suministradas por Mercadom, el mercado cuenta con 615 locales ocupados como parte de su estructura operativa. La administración informó que todos los puestos tienen propietario y que, en algunos casos, un mismo comerciante o productor ocupa más de un módulo para desarrollar sus operaciones.
Además, en sus instalaciones operan 148 productores minoristas y 19 suplidores, quienes contribuyen al abastecimiento de frutas, vegetales, víveres y otros productos agropecuarios que diariamente llegan a comerciantes y consumidores a través de este centro de distribución.












