En un país que continúa enfrentando altos niveles de siniestralidad vial, fenómeno que especialistas atribuyen tanto a factores humanos como a deficiencias en la infraestructura, entre ellas iluminación insuficiente, falta de señalización, cruces improvisados e imprudencia de conductores, la seguridad en las carreteras sigue siendo uno de los principales desafíos para las autoridades.
De acuerdo con datos del Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi), del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), el 44.6% de las muertes registradas en 2025 ocurrió en carreteras, el 19.1% en avenidas y el 18.4% en autopistas.
Entre las vías con mayor siniestralidad figuran Autopista Duarte, Autovía del Coral, Autopista Las Américas, Autopista 6 de Noviembre, Carretera Sánchez, Autovía del Este y Autopista del Nordeste. Además, el 33.2% de los accidentes mortales se produjo durante la noche.
Ante este panorama, el director ejecutivo de RD Vial, Hostos Rizik Lugo, explicó a elDinero que la reducción de los accidentes de tránsito y el fortalecimiento de la seguridad vial forman parte de las principales líneas de acción de la entidad. Según indicó, los recursos recaudados a través de los peajes son reinvertidos en infraestructura, programas de iluminación, mantenimiento vial y servicios de asistencia a los conductores.
Durante 2025, RD Vial recaudó RD$12,400 millones, un 10% más que el año anterior y un 9.47% por encima de la proyección actuarial. De acuerdo con la institución, estos recursos se han destinado a la construcción de autopistas, mantenimiento vial, iluminación y programas de asistencia al usuario.
Los datos suministrados por la entidad indican que más de RD$9,600 millones fueron desembolsados en la construcción de autopistas. Además, se mantienen más de 1,800 kilómetros de carreteras y otros 4,500 kilómetros son intervenidos mediante el programa Carreteras Limpias. A esto se suman 200 kilómetros de iluminación solar LED y un sistema de asistencia vial que reporta más de 12,000 servicios prestados.
Sin embargo, la discusión sobre la seguridad vial trasciende la inversión. El principal reto sigue siendo determinar en qué medida estas intervenciones se traducen en una reducción sostenida de accidentes y víctimas en los corredores de mayor tránsito del país.
Según estadísticas del Opsevi, entre 2016 y mayo de 2026 se registraron al menos 30,522 muertes por siniestros viales en República Dominicana. Solo en 2025, la tasa de mortalidad alcanzó 27.2 fallecidos por cada 100,000 habitantes. Asimismo, el 36.9% de las muertes ocurrió durante los fines de semana, equivalente a 1,103 casos, mientras que el 48.5% se produjo en horario nocturno, principalmente en carreteras y avenidas.
Elevados en la Duarte
Uno de los proyectos emblemáticos de RD Vial es la construcción de tres elevados en la Autopista Duarte, corredor por donde circulan más de 150,000 vehículos diarios y que conecta al Gran Santo Domingo con la región Norte.
Rizik Lugo explicó que los pasos a desnivel buscan eliminar cruces a nivel que actualmente concentran congestión y siniestralidad. El elevado del kilómetro 28, en Pedro Brand, ya fue adjudicado, mientras que las estructuras previstas en los kilómetros 22+640 y 17 continúan en proceso de licitación.
Sostuvo que la iniciativa forma parte de un programa más amplio de modernización de la Autopista Duarte, que incluye ampliación de carriles, pavimentación, drenaje, iluminación y señalización, con una meta de avance significativo hacia 2027.
Como referencia, RD Vial cita el elevado construido en el Bulevar Turístico del Este, donde se registró una reducción de 35% en los accidentes de intersección y una disminución de 40% en los tiempos de viaje. No obstante, la entidad no presentó estimaciones específicas sobre el impacto que tendrían las nuevas estructuras en la reducción de accidentes dentro del corredor de la Duarte.
Asimismo, la iluminación vial constituye otra de las herramientas utilizadas por la entidad para enfrentar los riesgos en carretera. RD Vial asegura que los 200 kilómetros de iluminación solar LED instalados en corredores prioritarios han contribuido a reducir hasta un 25% los incidentes nocturnos.
Rizik cita que la provincia La Altagracia concentra una parte importante de estas intervenciones, con más de 1,200 postes equipados con luminarias solares, cámaras de vigilancia y sistemas antivandálicos.
A partir de julio de 2026, la entidad prevé incorporar otros 300 kilómetros de iluminación, concentrados en distribuidores, retornos, elevados y accesos de las principales autopistas del país. Según explicó, el criterio de selección no responde a una cobertura lineal de las vías, sino a la identificación de puntos donde coinciden la oscuridad, el alto flujo vehicular y maniobras consideradas de riesgo.
Financiamiento respaldado por peajes
RD Vial informó que en 2025 se convirtió en el mayor emisor de renta fija del mercado dominicano, tras colocar RD$19,000 millones en la Bolsa de Valores de la República Dominicana. Además, cuenta con un programa de emisiones aprobado por RD$52,000 millones para los próximos tres años.
Rizik sostiene que este esquema le permite ejecutar proyectos de infraestructura sin depender directamente de las asignaciones presupuestarias del Estado, utilizando los ingresos de los peajes como respaldo de las emisiones adquiridas principalmente por inversionistas institucionales y fondos de pensiones.
Bajo este modelo se financian proyectos como los elevados de la Autopista Duarte, la futura Autopista del Ámbar, la ampliación de la Autopista Sánchez y de la avenida Juan Pablo II, además de las labores permanentes de mantenimiento vial.
No obstante, el reto continúa siendo construir vías más seguras. Entre las obras de mayor envergadura figura la Autopista del Ámbar, una conexión de aproximadamente 35 kilómetros entre Santiago y Puerto Plata, cuya inversión estimada supera los RD$32,000 millones.
La iniciativa se encuentra en fase de evaluación técnica dentro de un proceso de licitación pública nacional y cuenta con una veeduría ciudadana creada mediante decreto presidencial. “Apuntamos a una red que combine las tres cosas a la vez: obras nuevas, mantenimiento sostenido y tecnología”, expresó Rizik Lugo.
Según RD Vial, el proyecto incorpora desde su diseño criterios orientados a evitar deficiencias presentes en infraestructuras más antiguas, incluyendo accesos controlados, carriles de aceleración y desaceleración, iluminación, señalización y sistemas de drenaje.
La apuesta institucional es que una combinación de diseño moderno, mantenimiento continuo y nuevas tecnologías permita mejorar simultáneamente la movilidad y la seguridad vial. Entre esas herramientas figura el sistema Paso Rápido, que registra una efectividad de lectura RFID de 96% y una reducción de 86% en los fraudes.











