[dropcap]E[/dropcap]s altamente conocido que Estados Unidos es el principal socio comercial de República Dominicana. Se estima que alrededor del 48% del valor de las exportaciones totales dominicanas tiene a esa nación como destino.
Nuestro segundo socio comercial es el vecino Haití, hacia donde el país exporta cerca del 10% de sus ventas externas con la ventaja de que la balanza comercial es favorable a nosotros en una proporción de más de 95%.
En el caso de las exportaciones locales hacia Estados Unidos hay datos actualizados hasta diciembre de 2016 del Departamento de Comercio de esa nación que indican que nuestras ventas alcanzaron la suma de US$4,684.1 millones. Ese monto convierte a República Dominicana en el mayor exportador hacia Estados Unidos entre los países que forman el DR-Cafta (Tratado de Libre Comercio RD-Centroamérica-Estados Unidos).
Ese dato positivo se logró a pesar de que en términos relativos el crecimiento de nuestras exportaciones hacia Estados Unidos el año pasado fue de apenas 0.4%. Aun así, superamos en valor lo exportado por Honduras (US$4,618.4 millones), Costa Rica (US$4,332.7 millones), Guatemala (US$3,948.5 millones), Nicaragua (US$3,303.6 millones) y El Salvador (US$2,496.9 millones).
Pero no todo es positivo, pues aunque los dominicanos somos los número uno del DR-Cafta en exportación hacia Estados Unidos, también somos los número uno en importaciones desde esa nación y, peor aún, los número uno en mayor brecha de balanza comercial negativa.
En 2016 las importaciones de República Dominicana desde Estados Unidos sumaron US$7,785.8 millones, con un aumento de 9.4%, lo cual amplió la brecha negativa, es decir, el déficit comercial, en US$3,101.7 millones.
Esa brecha negativa es muy superior a la de Honduras, segundo mayor exportador, con unas importaciones de US$4,845.7 millones y un déficit comercial frente a Estados Unidos de apenas US$227.3 millones; o el caso de Costa Rica, tercer mayor exportador del DR-Cafta a la gran nación del norte con US$5,897.4 millones importados y una balanza negativa de US$1,564.7 millones.
Lo anterior indica que el reto de República Dominicana sigue siendo el mismo: aumentar sus exportaciones hacia Estados Unidos en proporciones que superen el ritmo de aumento de las importaciones, de forma que se reduzca la brecha comercial negativa cada año hasta lograr un punto de equilibrio.
Si se fijan en las cifras verán que el año pasado el país aumentó sus exportaciones hacia Estados Unidos en apenas 0.4%, mientras que sus importaciones desde esa nación se incrementaron en un 9.4%. No es solo que el monto importado es mayor que el exportado, sino que el primero crece en proporción mucho mayor que el segundo, lo cual amplía la brecha negativa, mientras nosotros no hacemos mucho en procura de reducirla.
Incluso, en 2015 esa brecha se redujo ligeramente, gracias a un incremento en las exportaciones del país en un 3%, mientras que las importaciones se redujeron en -10.2%. Pero esa baja en las importaciones no se debió a una estrategia local, sino a una coyuntura externa: la reducción en los precios del petróleo.
Las estadísticas del Departamento de Comercio de Estados Unidos indican que en 2004 fue el último año en que República Dominicana tuvo una balanza comercial positiva frente a esa nación. De ahí en adelante, en coincidencia con la aprobación del DR-Cafta, República Dominicana ha visto crecer su déficit de balanza comercial con la nación norteamericana en forma constante.
Hasta el año 2014 el país líder del DR-Cafta en su intercambio comercial con Estados Unidos era Costa Rica con exportaciones hacia esa nación que superaban los US$10,000 millones en promedio anual, mientras sus exportaciones eran más o menos un 70% de esa cantidad. Una balanza comercial de cerca de un tercio era bastante favorable.
Sin embargo, el cierre de las operaciones de la empresa Intel en esa nación centroamericana, además de un desplome en sus exportaciones de piña ha provocado una estrepitosa baja de sus ventas a esa nación a menos de la mitad en los últimos dos años.
Pero esa situación tampoco ha sido aprovechada por República Dominicana, país que mantiene un ritmo muy reducido de mejora en sus exportaciones.











