[dropcap]L[/dropcap]a semana pasada, más que semanas anteriores, ha sido absorbida en términos de opinión pública por el sonado caso Odebrecht, debido a que de un día para otro República Dominicana pasó de ser el país con menos sometidos a la Justicia en ese asunto, a convertirse en la nación con mayor cantidad de personas apresadas.
No es para menos; pues es de pocos precedentes o ninguno el hecho de que en un solo día sean apresados o incluidos en un expediente nada menos que tres legisladores, un presidente del principal partido de oposición, un ministro de Estado, varios exfuncionarios, un prestigioso abogado y un conocido empresario.
A eso se agrega el hecho de que entre los apresados hay tres miembros del exclusivo y todo poderoso comité político del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD).
Pero aunque la sociedad hace bien en no descuidarse con el tema y mantenerse vigilante para que efectivamente se haga justicia en este escandaloso caso de corrupción, incluso, en relación con otros casos donde se advierten acciones ilegales (Corde, CEA, Oisoe…), es necesario que no nos olvidemos de otros asuntos que en materia económica son de gran importancia para el país.
En materia económica se mantienen como temas a prestar atención los relacionados con el nivel creciente de endeudamiento del Estado, ya que podríamos llegar a un punto de insostenibilidad de un crecimiento sustentado en tantos compromisos de deuda interna y externa.
También se debe atender el comportamiento de la economía en su conjunto, especialmente la actividad industrial, que de acuerdo con la Asociación de Industrias de República Dominicana (AIRD) registró una estrepitosa caída entre marzo y abril de este año.
Sin embargo, hay otros sectores en los que se están registrando acciones que ofrecen un poco de aliento en cuanto a las perspectivas futuras de estabilidad de la economía dominicana. Es el caso del sector financiero, específicamente en el otorgamiento de financiamientos hipotecarios con tasas de interés muy competitivas y fijas durante extensos períodos.
Hasta hace poco tiempo el plazo más extenso que ofrecía el sector financiero para préstamos con tasa fija de interés era de cinco años sin variación. Pero en las últimas horas se han producido anuncios mucho más atractivos como el de la Asociación La Nacional de Ahorros y Préstamos (ALNAP) que se dispone a ofrecer préstamos hipotecarios con tasa fija durante plazos de hasta 15 años, lo cual no tiene precedentes en el sector financiero nacional.
Un par de meses antes de ese anuncio de ALNAP habíamos visto el que hizo el Banco Central relativo a la liberación de recursos del Encaje Legal para que el sector financiero los destinara a financiar viviendas económicas con tasas de interés bastante atractivas, incluida su fijación durante la vigencia completa del crédito.
La diferencia es que esa medida del Banco Central solo aplicaría a viviendas económicas, para primeros adquirientes y con recursos liberados del Encaje Legal. Lo que ha ofrecido la ALNAP y de seguro otras entidades financieras también lo harán para adherirse a la competencia, es ofrecer una tasa fija para cualquier crédito hipotecario, independientemente de si es para primera o segunda vivienda, si es vivienda económica o suntuosa, de si es nueva o usada, durante la vigencia del préstamo.
Lo anterior, distinguidos lectores, se presta a dos lecturas: una puede ser que los actores económicos del sector financiero estatal y privado no están visualizando lo que aparenta ser una difícil situación de la economía dominicana.
Lo segundo, en cambio, es la posibilidad de que los actores públicos y privados del sector financiero están tan seguros de que la estabilidad y crecimiento macroeconómico es sólido y sostenible en el mediano y largo plazos, que consideran factible asumir el riesgo de ofrecer tasas fijas para préstamos de largo plazo en moneda nacional.
Eso es confianza en la estabilidad macroeconómica, en la estabilidad de la tasa de cambio y de la inflación, así como en la estabilidad socio política del país, por lo que de ese lado se puede percibir cierta tranquilidad. ¡Que así sea!











