Los medios noticiosos difunden con cierta frecuencia acciones del Ayuntamiento de Santiago encaminadas a recuperar la integridad del espacio público. Vemos videos de obreros municipales que derriban una pared levantada sobre la acera por los propietarios de un negocio del sector Ingenio Arriba o de una vivienda del residencial Los Cerros de Gurabo.
Es una lástima que la alcaldía que encabeza Abel Martínez Durán tenga que consumir esfuerzo en derribar estas edificaciones que nunca debieron levantarse en el espacio del ciudadano. Debemos respaldar que se tomen estas acciones correctivas y, además, que se impongan multas a los responsables de violentar el bien de todos.
Construir y mantener ciudades organizadas nos garantiza progreso para todos, e incluso aporta plusvalía a los inmuebles de los desaprensivos que construyen encima de las aceras.
La Alcaldía de Santiago promete no descansar en la protección de los espacios públicos y se queja de que algunos ciudadanos “no aprenden”. “Tenga la seguridad de que si construyes sobre la acera o espacio público le daremos mandarria, perdiendo la inversión, tendrás que reparar lo dañado y pagar una multa al Ayuntamiento”, advierte.
Santiago es la segunda ciudad de importancia de República Dominicana, con más de 850,000 habitantes en su zona metropolitana (con Tamboril y Licey al Medio). El ejemplo de su Ayuntamiento y su Alcaldía debe ser copiado por los demás municipios, incluyendo al Distrito Nacional. Porque entre todos podemos recuperar las aceras con un plan que no lleve prisa, pero que no haga pausa, por el bien de la ciudadanía.











