La semana pasada el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, encabezó una importante reunión de su equipo con los directivos de las principales organizaciones de cooperativas del país.
La intención es identificar los mecanismos más efectivos para que las cooperativas que realizan intermediación financiera pasen a ser reguladas por la autoridad monetaria y la Superintendencia de Bancos, bajo las normas de la Ley Monetaria y Financiera 183-02.
Las demás cooperativas, las que no realizan intermediación financiera, seguirían bajo la regulación del debilitado Instituto de Desarrollo y Crédito Cooperativo (Idecoop), organismo que ha de ser convertido en una Superintendencia de Cooperativas con mayores atribuciones de regulación y control del funcionamiento de esas entidades.
La intención de que todas las entidades que realizan intermediación financiera pasen a ser reguladas por la autoridad monetaria es un reclamo permanente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el cual adquirió mayor justificación con la entrada en vigencia de la Ley 155-17 Contra el Lavado de Activos y Financiamiento al Terrorismo.
Las autoridades están elaborando un anteproyecto de ley para reformar el sistema cooperativo dominicano y para tales fines el Banco Central tiene la intención de trabajar en coordinación con el Ministerio de la Presidencia.
En caso de que las cooperativas que realizan intermediación financiera pasen a ser reguladas y supervisadas por la Junta Monetaria y la Superintendencia de Bancos tendrán la oportunidad de ampliar sus servicios y productos como la emisión de tarjetas de débito y crédito, realizar operaciones cambiarias y a la vez tener un mayor control de riesgo sistémico, acceso a los sistemas de pagos y elevar su reconocimiento ante organismos locales e internacionales, entre otras ventajas.
Es decir, las cooperativas bajo esas condiciones pasarían a tener prácticamente la misma cantidad de ofertas de productos que tienen actualmente las asociaciones de ahorros y préstamos (AAyP), las que, al igual que los bancos múltiples, son reguladas por la autoridad monetaria y la Superintendencia de Bancos.
Es muy probable que este proceso de reforma del sistema cooperativo y de regulación y posible ampliación de ofertas de productos de las entidades de economía solidaria que realizan intermediación financiera se haga realidad en el corto plazo. Esto así, porque además de los buenos deseos e intención del Gobierno, está la presión permanente del FMI plasmando esta inquietud o reclamo en cada uno de los informes que emite sobre la revisión de la economía dominicana.
Por lo tanto, las cooperativas podrían correr mejor suerte que las AAyP, las cuales llevan años esperando por la salida de un reglamento para poder optar por su conversión en bancos de servicios múltiples.
Viéndolo de otra manera, se puede decir que en poco tiempo más de 15 cooperativas podrían pasar al régimen de regulación monetaria y a la vez se convertirían en competidoras directas de las AAyP, porque podrán ofrecer los mismos productos financieros que ofrecen éstas últimas.
Sin embargo, mientras no salga el reglamento de conversión que conoce la Junta Monetaria, no será posible que las AAyP puedan optar por la ampliación de sus servicios hasta colocarse en las mismas condiciones de los bancos múltiples.
La tardanza para la emisión del reglamento de opción a conversión de las AAyP en bancos múltiples no tiene explicación. En diversas ocasiones el Banco Central ha anunciado fechas para su aprobación final, pero finalmente los plazos pasan y no ocurre nada.
Las informaciones más recientes sobre ese tema se refieren a que la Superintendencia de Bancos, que forma parte de la Junta Monetaria, habría planteado que en lugar de aprobar la opción a conversión de las entidades mutualistas en bancos múltiples se les permita ampliar sus productos financieros a los niveles que ofrecen los mismos bancos.
El asunto es que no se hecho ni una casa ni la otra, o sea, ni reglamento de conversión ni ampliación de productos.
Mientras tanto, a las AAyP que se vayan preparando porque por ahí viene una reforma del sistema cooperativo que convertirá a varias de ellas en fuertes competidoras, ya que no dudamos de la fortaleza y gran tamaño de algunas cooperativas dispuestas a someterse al régimen de regulación monetaria con tal de ampliar sus acciones de intermediación financiera.











