Como cada trimestre, la publicación de los últimos resultados de la Encuesta Nacional Continua de Fuerza de Trabajo (Encft) del Banco Central de la República Dominicana (BCRD) hasta marzo 2026 (https://www.bancentral.gov.do/a/d/2541-encuesta-continua-encft ) es una excelente oportunidad para medir: i) las tendencias de corto plazo del mercado laboral dominicano frente a una coyuntura global muy adversa, en este caso comparando directamente las cifras del primer trimestre 2026 vs. el mismo trimestre del año 2025; y, ii) las tendencias más íntimas y profundas causadas por los cambios en la sociedad dominicana postpandemia, usando más bien en este caso los promedios anualizados usando los valores de los pasados cuatro trimestres. En todos los casos, y sin sorpresa, los datos de la Encft a marzo 2026 lucen muy coherentes con las dinámicas socioeconómicas observadas en los años pasados.
En cuanto a niveles de ocupación (sin distinción entre formales e informales) la Encft revela que, luego de cerrar el año 2025 en 5,168,878 trabajadores, el total de ocupados en la economía dominicana alcanzaba 5,236,178 al cierre de marzo 2026, para un incremento neto de +67,300 nuevos ocupados al comparar con respecto al cierre del año 2025, nivel muy similar al crecimiento registrado en el T1-2025 (+66,617 empleos).
A nivel anual, al comparar este total de trabajadores en T1-2026 (5,236,178) con respecto al valor observado en T1-2025 (5,117,548), se registra un crecimiento interanual de +118,630 nuevos ocupados, equivalente a un crecimiento de +2.32%, muy levemente por debajo de la lectura de este mismo indicador en los dos trimestres anteriores (+2.39% en T3-2025 y +2.34% en T4-2025), lo cual parece confirmar que el impacto ligeramente retardado de la ralentización del crecimiento de la economía durante 2025 sobre el mercado laboral ya estaría llegando a un probable punto de inflexión.
Ahora bien, en vez de una lectura de punta a punta, se observa que el promedio anualizado pasa de 5,050,182 (a T1-2025) a 5,169,609 (a T1-2026) equivalente a +119,427 empleos adicionales para un ritmo de crecimiento de +2.36%, también muy levemente inferior a las lecturas de los dos trimestres anteriores (+2.59% en T3-2025 y +2.68% en T4-2025).
Leyendo estas mismas estadísticas con una clara perspectiva de género, se observa un fenómeno muy interesante: se viene feminizando el mercado laboral dominicano de manera acelerada, aún cuando todavía la participación laboral masculina sigue siendo muy alta, al concentrar todavía el 57.05% del total de los empleos o sea 2,949,243 puestos vs. el promedio de 5,169,609 (a T1-2026). En efecto, del total de 119,427 empleos adicionales entre T1-2025 y T1-2026, el empleo femenino acaparó 114,674 de estos nuevos empleos (equivalente a un 96.0% del total), al pasar el empleo femenino de 2,105,692 (promedio a 03-2025) a 2,220,366 (promedio a 03-2026), registrando de este modo un crecimiento interanual de +5.45%. Este contrasta de manera espectacular con el anémico crecimiento del empleo masculino (+0.16%). Esta no es una tendencia nueva: desde T1-2020 (justo antes de Covid) hasta la fecha, mientras el mercado laboral total crecía +11.1% al pasar de un promedio anual de 4,652,577 (a T1-2020) a 5,169,609 (a T1-2026) equivalente a 517,032 empleos adicionales en un período de seis (6) años, el empleo feminino habrá crecido en +17.1% al pasar de 1,896,025 (T1-2020) a 2,220,366 (T1-2026), para 324,341 empleos femeninos adicionales, muy por encima de los 192,691 empleos masculinos adicionales en este mismo período. En resumidas cuentas, una de las primeras tendencias muy fuertes del mercado laboral dominicano pospandémico es la feminización acelerada del empleo: de cada 5 empleos nuevos, 3 son capturados por una mujer.
Muchos comentan que el crecimiento del empleo se debe al abultamiento continuo de la nómina estatal; ¿cuál es la lectura de la última entrega de la Encft sobre empleo público vs. empleo privado? Luego de cerrar el año 2025 en 736,090 empleados, el total de ocupados en el sector público alcanzaba 753,509 al cierre de marzo 2026, para un incremento neto de +17,419 funcionarios con respecto al cierre del año 2025, nivel muy inferior al crecimiento registrado en el T1-2025 (+58,426 empleos públicos); en otras palabras, del incremento total de +67,300 puestos de trabajo durante T1-2026, el sector público solo contribuyo con un 25.9%, lo que indica contundentemente que la creación de empleos por lo que va del año 2026 es de origen muy netamente privado.
A nivel anual, al pasar de 719,056 (T1-2025) a 753,509 (T1-2026), se observa entonces un crecimiento interanual de +34,453 nuevos empleos en el sector público, equivalente a un crecimiento de +4.79%, por lo que, del total de los 118,630 empleos nuevos creados entre T1-2025 y T1-2026, el sector público solo aportó el 29.0% de este crecimiento, dejando al sector privado la responsabilidad de contribuir con el 71.0% restante.
Ahora bien, es cierto que, al leer los promedios anualizados, se observa que el sector público pasa de 689,767 (a T1-2025) a 739,810 (a T1-2026) equivalente a +50,044 empleos adicionales para un ritmo de crecimiento muy sensible de +7.3%, muy superior al ritmo de crecimiento de los empleos en el sector privado (+1.6%) durante este mismo período, cuando el sector privado pasaba de 4,360,415 (a T1-2025) a 4,429,798 (a T1-2026) con +69,383 empleos adicionales. Habrá de esperar las próximas lecturas del año 2026 para confirmar si efectivamente se ha ralentizado la creación de empleos desde el sector público.
Finalmente, el tema de la informalidad laboral continúa siendo uno de los mayores retos para la economía dominicana, especialmente cuando, por encima de los aspectos estructurales que significa esta informalidad, realidades coyunturales tales como ralentización del crecimiento (fenómeno vivido en 2025) o posible shock de oferta (antes con Ucrania en 2022, u ahora con la guerra entre Estados Unidos e Irán) tienden a agravar esta debilidad estructural.
A marzo 2026, los datos de la Encft muestran que la informalidad total (incluyendo el sector público) alcanzaba una tasa de 54.10%, muy levemente por debajo de la tasa de 54.18% al cierre de diciembre 2025; sin embargo, se encuentra todavía un poco por encima de la tasa del 53.44% registrada hace un año atrás; ahora, es importante señalar que, producto del muy débil crecimiento económico durante el 1º semestre 2025, la informalidad laboral había subido hasta alcanzar un “pico” de 54.64% (T3-2025), o sea un incremento de 120 puntos básico vs. su nivel más bajo del período pospandémico (53.44% en T1-2025), lo que quiere decir que en los pasados 2 trimestres, la informalidad laboral ha vuelto a retroceder, recuperando 54 de los 120 puntos que había subido desde finales de 2024.
Ahora bien, al excluir los empleos del sector público que por definición son formales, la tasa de informalidad del sector privado se mantiene todavía en un nivel demasiado elevado, al pasar de un 62.17% (T1-2025) a un 63.13% (T1-2026), pero luego de alcanzar un “pico” de 63.94% en T3-2025; en otras palabras, se evidencia una nueva tendencia a la baja lenta de la informalidad laboral privada. De hecho, la Encft indica que, desde la fecha-pico de T3-2025 cuando se ubicaba la informalidad en 54.64% (total incluyendo sector público) o en 63.94% (solamente considerando el sector privado), la cantidad de empleos informales pasó de 2,813,742 (T3-2025) a 2,832,784 (T1-2026) o sea un crecimiento limitado de apenas +19,042 puestos informales, al mismo tiempo que la empleomanía total acumulaba +86,349 empleos adicionales al pasar de 5,149,829 (T3-2025) a 5,236,178 personas (T1-2026); que es lo mismo decir que los empleos informales solo representaron el +22.0% de estas creaciones de empleos. Claramente, aunque sea lentamente, la informalidad laboral ha seguido descendiendo.
En una próxima entrega sobre el sector laboral, habrá de chequear las últimas tendencias en cuanto a salario, tanto a nivel general como sectorial, en este caso cruzando los datos trimestrales de la Encft con los informes de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) y de la Superintendencia de Pensiones (Sipen).












