La mayor asociación de comerciantes minoristas de Estados Unidos pidió este miércoles al Gobierno de Donald Trump que les ofrezca acceso a crédito para minimizar el impacto económico del coronavirus en sus negocios, muchos de los cuales han tenido que cerrar temporalmente, “hasta que los consumidores vuelvan al mercado”, así como concesiones fiscales para “frenar despidos que serán inevitables si las ventas siguen hundiéndose”.
La Asociación Nacional de Minoristas (NRF, en inglés) explicó en una carta que su sector “está siendo drásticamente afectado por el distanciamiento social, voluntario y obligatorio” y reclamó a la Administración de Trump el “apoyo más importante” que podría dar a sus miembros: “Un programa de préstamos directos y respaldados gubernamentalmente (…) para alcanzar la meta de tender un puente hasta que se restablezcan las operaciones”.
Para combatir la propagación del coronavirus en EE.UU., empresas minoristas como Nike o Apple han decidido voluntariamente cerrar sus tiendas; grandes almacenes como Kohl’s o JC Penney han reducido sus horarios y otras firmas, dependiendo del estado, se están viendo obligadas a cerrar bajo mandato de las autoridades, lo que ha impactado con fuerza sus cuentas.
“Las obligaciones y los beneficios laborales, los alquileres, los pagos de préstamos, son todo cargas abrumadoras si no estamos vendiendo nada durante días o semanas seguidas, y nuestros miembros sufren pérdidas acumuladas semanales de decenas de miles de millones de dólares”, manifestaron los minoristas, que solicitaron a Trump considerar la suspensión de los impagos de deuda y las ejecuciones hipotecarias, o la disminución de los alquileres.
Los minoristas, que generan “uno de cuatro trabajos en EE.UU.” y emplean a 52 millones de personas en el país, según la misiva, también apuntaron que “ciertos cambios fiscales pueden mejorar la liquidez” y vieron como una buena noticia el retraso de 90 días en la entrega de las declaraciones de impuestos y los pagos por este concepto anunciado por la Casa Blanca.
La NRF detalló cambios fiscales específicos, como “permitir a los negocios que enmienden sus declaraciones para recuperar pagos excesivos de impuestos” relativos a la propiedad de acuerdo a la legislación fiscal de 2017, que “generaría hasta USD$15,000 millones anuales a los los minoristas, los restaurantes y los hoteles”.
Los minoristas aseguraron estar “extremadamente centrados en mantener” sus plantillas “incluso si hay que cerrar las tiendas temporalmente”, por lo que indicaron que una ayuda del Gobierno para hacer frente a los costes de las nóminas, y en concreto ampliar el crédito fiscal para la retención de empleados para empresas que tienen pérdidas por esta crisis, “puede ayudar a frenar despidos “inevitables” si las ventas siguen hundiéndose”.











