El covid-19 ha puesto de manifiesto la capacidad de resiliencia de todos los países, llevándolos a ajustar sus políticas monetarias, fiscales y sociales para mitigar los efectos de la pandemia en la economía.
Ante esta realidad, el gobierno de Guatemala diseñó el Plan Nacional de Emergencia y Recuperación Económica, con el fin de mantener la confianza económica, favorecer el empleo y preservar la estabilidad macroeconómica y financiera.
El país latinoamericano dispuso una baja en la tasa de interés. El Banco de Banco de Guatemala (Banguat) bajó su tasa de política monetaria (TPM) en 75 puntos básicos y se mantiene facilitando a la banca nacional la liquidez necesaria para el buen funcionamiento de los sistemas financiero y de pagos.
Otras de las medidas impuestas por el Banguat es la facilitación del financiamiento al sector privado y monitoreo el mercado cambiario en el orden de prevenir la ocurrencia de volatilidad.
El programa del Gobierno de Guatemala también contiene acciones en el ámbito de protección social, mediante un apoyo monetario temporal, particularmente destinado a los sectores más vulnerables.
El programa también está orientado a la preservación del empleo, diseñando medidas para mitigar los efectos de la crisis sobre el empleo informal. El plan de emergencia contempla el aumento de la inversión, tanto pública como privada.
El programa prevé medidas en el ámbito financiero, enfocadas a mantener la estabilidad del sistema financiero y proteger el ahorro.
“En la coyuntura actual, la política fiscal al tener un impacto anticíclico ayudaría a moderar los efectos económicos causados por propagación del coronavirus”, indica un documento del Consejo Monetario Centroamericano.
Guatemala se encuentra dentro de los países de la región con menor cantidad de casos registrado, al 24 de abril registraba 384 casos de covid-19, con 11 fallecidos y 30 recuperados.













