El riesgo país de la economía dominicana descendió a su nivel más bajo en los últimos cincos años al llegar a 319 puntos básicos al 10 de enero de 2013, situándose en una posición muy cercana al promedio de América Latina de 290 puntos básicos, y muy por debajo de países como Argentina, Venezuela y Ecuador, con clasificaciones de 1,080, 761 y 746 puntos básicos, respectivamente.
La información la dio a conocer el Banco Central a través de un documento dirigido a los agentes económicos, donde establece que esta mejoría en la percepción de los inversionistas internacionales posiciona favorablemente al país para una eventual colocación de bonos soberanos en los mercados financieros, sobre todo en un contexto de alta liquidez de estos últimos.
El riesgo país es medido a través del EMBI (Emerging Markets Bonds Index), el cual sirve como referencia para las decisiones de inversión a nivel internacional. Este indicador es calculado por la firma J.P. Morgan Chase, y se basa en el comportamiento de la deuda externa emitida por las economías emergentes y su diferencial con relación a las tasas de interés que pagan los bonos denominados en dólares y los bonos del tesoro de Estados Unidos. Mientras menor certeza de que el país honrará sus obligaciones, más alto será el EMBI de dicho país, y viceversa.
De acuerdo con el informe oficial, los niveles actuales del EMBI para República Dominicana distan de manera considerable respecto a los registrados en el período 2008-2009, cuando la clasificación de riesgo presentó niveles históricamente altos. Así, señala, la última emisión de bonos dominicanos por US$250 millones se colocó a una tasa cupón de 6.875% cuando el spread del EMBI presentaba un nivel de 478 puntos básicos, evidenciando como la situación riesgo-país ha tendido a disminuir desde entonces, incluso bajo condiciones internacionales aún inciertas.
Las últimas estadísticas muestran cómo han venido reduciéndose paulatinamente los cupones de las últimas emisiones de deuda soberana del país, a la vez que se ha logrado mantener niveles favorables de calificación por parte de las principales agencias calificadoras.












