La agencia de calificación Moody’s rebajó este lunes un escalón la calificación de la deuda pública de la India, de aprobado (Baa2) a aprobado bajo (Baa3), y mantuvo la perspectiva negativa ante la preocupación por un periodo prolongado de crecimiento lento en la nación asiática, empeorado por el covid-19.
La agencia de calificación señaló como principal motivo de su decisión al “periodo sostenido de relativamente bajo crecimiento, un deterioro adicional de la posición fiscal general del Gobierno y el estrés del sector financiero”.
Moody’s aclaró que la decisión llega en el contexto de la crisis del coronavirus, que en la India ha dejado ya más de 190,000 casos positivos y 5,300 muertes, pero “no está impulsada por el impacto de la pandemia”.
“Más bien, la pandemia amplifica las vulnerabilidades en el perfil crediticio de la India (…) y que motivaron la calificación de la perspectiva negativa el año pasado”, aclaró la agencia.
El coronavirus y el estricto confinamiento impuesto por el Gobierno indio para tratar de frenar su avance a finales de marzo, que está siendo progresivamente retirado, llevaron al país a un fuerte parón en la actividad productiva.
Pero, recordó Moody’s, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) indio ha ido en descenso desde el 8.3% registrado en 2016 hasta el 4.2% de 2019, este último dato confirmado por la Oficina Central de Estadísticas india (CSO) la semana pasada y que supone el peor en once años.
Moody’s espera que el crecimiento económico en el presente año se reduzca hasta el 4%; y aunque el Gobierno indio anunció varias medidas antes de la pandemia para reactivar la economía, juzgó que no serán suficientes para devolver el PIB al 8%.
La India experimentó una década de fuerte desarrollo como una de las economías emergentes con el crecimiento más acelerado, pero en los últimos años ha perdido el puesto de la economía de mayor crecimiento del mundo para quedar detrás de China.












