The Coca-Cola Company obtuvo un beneficio neto atribuible de US$1,779 millones (€1,554 millones) en el segundo trimestre del año, lo que representa una caída del 31.8% en comparación con su resultado del mismo periodo de 2019, informó el gigante de Atlanta.
La cifra de negocio de la multinacional entre abril y junio alcanzó los US$7,150 millones (€6,248 millones), un 28.5% menos que en el segundo trimestre de 2019, principalmente por la presión sobre los ingresos de la compañía en los canales de consumo fuera del hogar, que suponen alrededor del 50% de los ingresos de la compañía.
En concreto, los ingresos de Coca-Cola en Europa, Oriente Próximo y África (EMEA) disminuyeron un 37% en el trimestre, mientras que en Latinoamérica cayeron un 25% y un 16% en Norteamérica. Por su parte, en Asia-Pacífico, la facturación cayó un 23%.
“Creemos que el segundo trimestre se demostrará como el más difícil del año”, indicó James Quincey, presidente y consejero delegado de The Coca-Cola Company.
En este sentido, la multinacional destacó la mejoría secuencial de sus volúmenes comercializados desde el pasado mes de abril, cuando la caída era del 25% y que se ha reducido gradualmente hasta el 10% en el mes de junio. En el mes de julio, de hecho, los volúmenes habían frenado su deterioro a alrededor del 5%.
De este modo, en los seis primeros meses del ejercicio The Coca-Cola Company obtuvo un beneficio neto atribuido de US$4,554 millones (€3,979 millones), un 6.3% más que en la primera mitad de 2019, a pesar de que sus ventas disminuyeron un 15.7%, hasta US$15,751 millones (€13,763 millones).











