Los beneficios de las principales empresas industriales de China cayeron un 8.1% interanual en los primeros siete meses del año por el impacto de la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, informó este jueves la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
Según la ONE, las ganancias en el periodo enero-julio fueron de 3.10 billones de yuanes (US$449,862 millones o €380,306 millones).
No obstante, el indicador registró un aumento del 19.6% interanual en julio -la subida más rápida desde junio de 2018- por el alza del 11.5% interanual de junio o la del 6% de mayo, primer mes del año en registrar crecimiento.
Para la elaboración de este indicador, la ONE solo tiene en cuenta a aquellas empresas industriales con ingresos anuales superiores a los 20 millones de yuanes (US$2.9 millones, €2.45 millones).
De los 41 sectores recogidos por la estadística, 29 registraron una reducción de sus ganancias en el periodo enero-julio, mientras que los 12 restantes las incrementaron.
Asimismo, los beneficios de las empresas estatales bajaron un 23.5% en los primeros siete meses del año, mientras que las privadas lo hicieron en un 5.3%.
Entre los principales afectados destacan las industrias de procesado de petróleo, carbón y otros combustibles (-107.9%), la de la extracción de petróleo y gas (-72.1%) o la de maquinaria y reparación de equipos (-42.9%).
En el extremo opuesto, aumentaron sus ganancias las compañías dedicadas a la manufactura de equipos electrónicos, de comunicaciones y ordenadores (28.7%), de tabaco (22.8%) o la industria agraria y de procesamiento de alimentos (20.1%).
El estadístico de la ONE Zhu Hong señaló que el desempeño de las industrias ha ido mejorando tras la reanudación de la producción, pese a lo cual existen todavía “problemas de liquidez” entre las empresas, que además deben afrontar “incertidumbres por la compleja y grave situación” derivada por el covid-19.
Pese a ello, el experto destacó que las empresas industriales chinas “han ido reduciendo sus pérdidas”, y que el objetivo ahora es “expandir inversiones” y “afianzar el comercio exterior”.
“Es importante cubrir la potencial demanda doméstica y estabilizar la cadena de suministros para que las empresas puedan seguir consolidando su situación”, acotó.
El indicador registró una reducción del 4.3% interanual en abril, mientras que en marzo la caída había sido del 34.9% y en los meses de enero y febrero -para los que la ONE ofreció un dato bimestral-, del 38.3%.











