Por cada 1,000 niños nacidos vivos en el país, 31 mueren durante el primer año de vida, de los que 24 fallecen en los primeros 28 días de vida (mortalidad neonatal). Asimismo, por cada 1,000 nacidos vivos, 35 perecen en los primeros cinco.
Así lo reveló el director ejecutivo de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), Pablo Tactuk, durante la presentación de los resultados de la “Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples EnHogar-MICS 2014: un valioso caudal de información social relevante, con especial énfasis en la mujer y la niñez”.
Tactuk indicó que las probabilidades de defunciones de los infantes en la zona urbana muestran una tasa de 38%, mayor que en la zona rural donde solo el 27% tiene esas posibilidades.
La investigación contó con el apoyo técnico y financiero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) mediante el programa Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS, siglas en inglés).
El funcionario destacó que EnHogar-MICS 2014 es una contribución relevante para la medición del avance de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), cuyo informe deberá rendir el país en septiembre.
La representante de Unicef en el país, María Jesús Conde Zabala, dijo que es necesario intensificar los esfuerzos que permitan reducir la mortalidad materno infantil y que aumenten la tasa de lactancia materna exclusiva.
Conde Zabala refirió también que deben redoblarse los esfuerzos para aumentar la cobertura del esquema completo de vacunación y que se elimine el castigo físico y psicológico como manera de corregir a los niños y niñas.
En esta encuesta se incluyen los datos sobre las condiciones y características de las viviendas y de las personas en los hogares, el trabajo infantil entre los niños y niñas de 1 a 17 años, uso del alcohol y del tabaco entre las mujeres y su nivel de satisfacción con la vida, así como el progreso del país sobre algunas de las metas relacionadas con los ODM.












