El grupo financiero estadounidense Citigroup se anotó un beneficio neto de US$3,230 millones (€2,750 millones) en el tercer trimestre de 2020, lo que supone una caída del 34% con respecto a las ganancias registradas en el mismo periodo del año pasado, según las cuentas trimestrales publicadas este martes por la entidad.
Entre julio y septiembre, el banco provisionó US$314 millones (€267 millones), frente a los más de US$5,600 millones (€4,768 millones) destinados a esta partida el segundo trimestre. En comparación con un año antes, las provisiones se duplicaron. Sumando las pérdidas crediticias netas, el coste total del crédito en el trimestre fue de US$2,262 millones (€1,926 millones), un 8% más que en el tercer trimestre de 2019, pero un 71% por debajo del segundo trimestre de 2020.
“Seguimos gestionando extremadamente bien los efectos de la pandemia del covid-19. Los costes crediticios se han estabilizado, los depósitos siguen subiendo y los ingresos han crecido un 3% en lo que va de año”, ha subrayado el consejero delegado del grupo bancario, Michael Corbat.
La facturación de Citigroup en el trimestre se contrajo un 7% en comparación con el mismo periodo del año pasado, hasta US$17,302 millones (€14,735 millones). Por áreas de negocio, la división de banca minorista ingresó un 13% menos, hasta US$7,173 millones (€6,109 millones), mientras que el área de clientes institucionales se elevó un 5%, hasta US$10,353 millones (€8,187 millones).
En el conjunto de los nueve primeros meses de 2020, los beneficios de Citi se contrajeron un 51% frente al mismo periodo del año pasado, hasta US$7,068 millones (€6,019 millones). De su lado, la facturación avanzó un 3%, hasta US$57,799 millones (€49,223 millones).













